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Casa Rural en Apiés, con Jacuzzi 24h

APIES (HUESCA)
Tengo la suerte de tener unos amigos con los que comparto una gran afición: Viajar y descubrir casas rurales. Ahora nos hemos vuelto un poco exquisitos y las buscamos con piscina/jacuzzi, pero hemos visto de todo…

Lo de descubrir a veces es genial y otras veces no tanto. La última ha sido de las geniales:
Casa Tensina, en Apiés (Huesca).

Desde Zumarraga tardamos 3h y pico, con algún atasco de toda la gente que va para aquella zona por la nieve. Nosotros íbamos buscando otra cosa… ¡¡Jacuzzi!!

Desde un principio, Bea, la dueña, ha sido increíblemente maja (algo que no es nada habitual).

Llegamos tarde, con prisa porque teníamos que pasar por un supermercado a comprar la cena y desayuno y Bea nos guió en su coche hasta el eroski de Huesca. Y es que Huesca capital se encuentra a escasos 10 minutos de Apiés. Eso sí, la carretera es típica de pueblo.

La casa estupenda, con 4 preciosas habitaciones dobles con baño individual cada una, un salón, cocina con comedor y aseo y la terraza con el Spa. ¡¡¡Hemos pasado horas a remojo!!!
Y es que hay pocas casas que te dejen control total del Jacuzzi y que lo puedas utilizar 24h

Otra de las cosas que más problemas suele dar, es la hora de salida, pero al ser temporada baja Bea nos dio todas las facilidades del mundo y salimos después de comer y de un último baño en el Jacuzzi. Tocaba vuelta a la cruda realidad…

El precio, increíble: 400€ todo el finde. No sé qué precio tendrán las casas rurales por otras zonas, pero por el Norte, una casa rural, con jacuzzi 24h a ese precio… ¡Si fuimos con miedo pensando que algo malo tenía que tener con ese precio!

La única pega que le podría ver es el tema de cobertura. Vale que vamos a desconectar, pero tener WIFI para poder dar envidia a nuestros amigos también viene bien.

Os dejo la página web de la Casa, donde aparecen todos los datos, tarifas y contacto… ¡ESPECTACULAR!

Oleaje y temporal en Donostia

DONOSTIA – SAN SEBASTIÁN (GIPUZKOA)
Todo el mundo que me conoce un poco sabe que estoy enamorado de Donostia.

Todos mis amigos acaban dando una vuelta por ella antes o después: playa (cuando se puede), paseo por la parte vieja y sus pintxos, subir a Igeldo

A pesar de esto, lo que más me gusta de Donostia ocurre media docena de veces al año (con suerte): el fuerte oleaje que suele azotar Donostia cuando se acerca el invierno (o con el invierno bien metido ya).

Y es que en días de temporal, lo “normal” son olas de entre 5m a 10m, pero hay veces incluso que se han fotografiado olas de cerca de 20m. Y si os ponéis a pensar, 20m son muchos metros… La pena de estas olas es que se suelen dar mar adentro y van perdiendo fuerza según van llegando a la costa.

Hay varios sitios para poder ver este oleaje pero yo destaco dos:

Hace unos años pasé por el Peine del Viento me dejó unas buenas sensaciones impresionantes. No tanto por lo impresionante de las olas, sino por el sonido. Las olas y el viento entran por los chorros crean una atmófera increíble.

Pero el SITIO para ver el fuerte oleaje donostiarra es el Paseo Nuevo. Sin duda.

Tanta suele ser la fuerza de las olas que no hay año en el que no pase algo en el paseo: se cae parte del paseo nuevo al mar, se abre un socavón de 20m, rompe la barandilla de la concha, cae una piedra de enormes dimensiones, inundaciones…

Para tener un poco controlada la hora de mayor altura de ola, me suelo guiar por Windguru, que es la página que utlizan los surfistas para las olas.

Dada la temporada en la que sucede, es mejor que haya menores olas y que sea más temprano, porque anochece enseguida y la luz es primordial (siempre puede llegar una olaza), aunque este factor cambia si vas a hacer fotos o solo a contemplar el espectáculo…

Se suele juntar mucho fotógrafo y curioso por allí, algunos de ellos, contando batallitas: que si cuando eran pequeños jugaban con las olas, que si se sentaban en los bancos a ver quien aguantaba más tiempo sentado…

Ahora, la policía local acordona toda la zona y hay pocos lugares para ver el temporal.

El mejor sitio, es el que os marco en el mapa. Para llegar, y como casi seguro que los municipales habrán cortado el paseo desde el puerto, tendréis subir las escaleras desde la Parte Vieja como si fuéseis a subir hacia Urgull y allí, seguid el paseo hacia los miradores.

Más fotos, más grandes y más info en este post de Se hace camino al andar.

Parque Natural del Moncayo

TARAZONA (ZARAGOZA)
Nos levantamos pronto por la mañana, después de una buena juerga, dispuestos a conocer el Parque Natural del Moncayo.

Salimos, con nuestra señora resaca, hacia el centro de interpretación del Parque. No tardamos más de 15 minutos desde Tarazona y, a pesar el corto trayecto, subimos un desnivel de 600m. Antes de llegar, pasamos por una de las sorpresas del viaje: “la cuesta mágica”. En el video no se aprecia ni la mitad de la impresión que deba ese efecto. A simple vista, era una cuesta abajo, pero si dejabas el coche en punto muerto (o una botella en el suelo), parece que subía.

Llegamos al Centro de Interpretación (976 192 125) donde nos explicaron brevemente qué era lo que íbamos a ver. Muchas de las cosas que allí se encuentran van destinadas a las visitas de las escuelas, para que los niños aprendan jugando, pero tengo que confesar que yo aprendí unas cuantas cosas también. Pudimos ver un audiovisual perfecto: corto, directo y educativo. También encontramos juegos y una exposición interactiva. Muy recomendable.

En uno de los juegos había unos troncos en los que apretabas un botón y salía el olor del árbol, así puedes relacionar corteza, hoja y olor. Pues bien, había uno que yo decía que estaba vacío, recién limpiado (por que olía muy bien) y parecía no tener hojas peeeeero se trataba de la frambuesa. ¡Qué de pueblo soy!

La ruta elegida fue “Sendero AG-2 – Itinerario Botánico Agramonte – Fuente de la Teja”.

Tuvimos la suerte de que el Parque Natural del Moncayo se encontrase entrando en el otoño, con muchas hojas caídas pero manteniendo fuertes colores verdes. No sé si hay mejor fecha para visitar el lugar.

A pesar de lo que pueda parecer, la cima del Moncayo no es para tomársela a broma ya que los cambios de tiempo se producen en escasos minutos. Son totalmente seguros, pero hay que extremar la precaución. El 100% de los casos de pérdida son de gente que no se toma enserio la montaña.

Descubrí que el Moncayo tiene vistas a las comunidades de Aragón, La Rioja, Castilla León y Navarra. Menudo enclave, ¿verdad? Además de esto, la zona norte y la zona sur son totalmente diferentes tanto en vegetación, fauna, climatología… Todo esto es debido a las nubes: las que vienen cargadas del agua norteña se chocan con el Moncayo, tienen que soltar agua para poder seguir y esto hace que haya precipitaciones en ese lado. Pocas suelen llegar a la cara sur, así que os podéis hacer una idea de la increíble diferenciación.

Otra cosa que aprendí:
¿Sabéis que flor tiene macho y hembra?
El abeto acebo.
¿Y cuál es cuál?
Como siempre, la que da fruto es la hembra.
¿Por qué tienen espinas solo por abajo?
Como medida de protección contra los animales (y personas). El problema vendría si tuviésemos jirafas, pero todavía no se ha dado el caso…

Seguimos en paseo entre una vegetación espectacular y llegamos a un merendero de quitarse el sombrero. Hacía calor, y además estábamos muertos, pero hacía un fresquito genial. Mirad que sitio. No me digáis que no apetece sacarse la fiambrera con una bota de vino…

Para acabar la visita, paramos a tomar un tentempié en el Restaurante Agramonte, donde nos sorprendieron con un exquisito queso de la zona y, sobre todo, con una estupenda mermelada de boletus. ¡Tuvimos que repetir!


Fin de semana en Tarazona

TARAZONA (ZARAGOZA)

Un mail de última hora fue el detonante de uno de los mejores fin de semanas que recuerdo. La logística también fue a contrarreloj ya que el resto de los integrantes del Tarazonatrip se desplazaba desde Madrid, por lo que tenía que conseguir llegar solo a Tarazona desde Zumarraga.

La mejor forma que encontramos (Pilar y servidor) fue cogiendo un tren hasta Tudela. Creía que todos los trenes que pasaban por Zumarraga paraban aquí, pero he descubierto que no, así que tuve que ir rumbo a Donosti para luego volver. En resumen, ir una hora en dirección contraria a Tarazona para luego volver. En teoría, y buscando con tiempo, se puede coger alguno de esos que hace parada en Zumarraga o pueblos cercanos.

Al llegar a Tudela, después de un viaje muy peculiar (me tocaron justo al lado los únicos niños de todo el vagón con una madre un poco liberal y, además, tuve varias paradas por averías técnicas del tren que iba delante), llegué a la estación de Tudela donde me estaba esperando Juan José con su taxi. Esos 15 minutos que hay desde Tudela hasta Tarazona dieron para mucho. Me enseñó cosas que no aparecen habitualmente en las guías: cuando el Moncayo tiene una txapela, hay que abrigarse porque es día de cierzo, cuales son los motes que se dicen entre provincias, cómo la re-inauguración de la catedral y, sobre todo, el paso por Tarazona de los príncipes de Asturias le ha dado un gran empujón al pueblo y es la excusa perfecta para ir, etc.

Juan José me deja en la entrada de mi hotel donde me encuentro, justo entrando, con el resto de integrantes de este blogtrip (#tarazonatrip): Jesus de Fotonazos, Miguel de Kebrantin, José Luis de guias-viajar, y Pilar. Nuestro hotel se trataba de La Merced de la Concordia, que está en pleno centro de Tarazona. Consta solo de 7 habitaciones, pero qué habitaciones…

Como teníamos algo de tiempo hasta la primera actividad (la cena), nos lavamos la cara, cambiamos de camiseta y Jesús, Miguel y yo decidimos dar una primera vuelta de reconocimiento por Tarazona (cámara en mano, por supuesto).

El ayuntamiento, junto con el monumento al cipotegato, nos reciben en primer lugar. Nosotros estamos aún sin una idea clara de qué se trata eso del cipotegato a pesar de tener un nombre tan peculiar.

Seguimos andando y llegamos a los puentes que cruzan el río Queiles, que nos ofrecen unas vistas de postal. La primera impresión de Tarazona en la hora azul es espectacular: MUY digna de ver.

Nos juntamos con Lola, de Tarazona monumental, y con Helga, RRPP de Tarazona y fuimos a tomar un pincho al único bar con temática de fútbol. Casualmente del Athletic de Bilbao… ¡Cómo se rieron de mí!

Cenamos junto al río Queiles, en el restaurante Saboya 21 donde Manolo nos iba explicando de qué se trata cada plato. Aunque la comida sea igual, cómo mejora con buena compañía y con un chef al que ves que disfruta con su oficio. Le hacemos innumerables preguntas y nos saca de todas las dudas que tenemos. Incluso algunas que vienen de lejos (anchoa-boquerón). Al final, acabamos llorando de risa (puede que el vino blanco ayudase).

Al salir con la tripa repleta, decidimos dar una vuelta para bajar la cena ya que Tarazona se encontraba el 5, 6 y 7 de Octubre en plenas fiestas en honor a San Atilano, patrón de Tarazona. Vamos tarde para el concierto de la plaza de toros vieja (Despistados) pero acudimos a tomar un refrigerio al bar Goya. Allí, Jesús, nos deleita con una de las mejores frases del viaje (lo mejor fue cómo lo dijo): “De joven pensaba que los que iban al bar con mochila eran unos frikis”. Allí estábamos Jesús, Miguel y yo con la mochila de la cámara.

Nos fuimos a dormir pronto, que el sábado prometía.

Nos levantamos y desayunamos en el hotel y comenzamos con la visita guiada a Tarrazona junto con Noelia, nuestra guía: Plaza de España, ayuntamiento y monumento al Cipotegato, barrio de la Judería y casas colgadas, Palacio Episcopal, iglesia y torre de la Magdalena, barrio del cinto y murallas, Plaza de toros vieja, Palacio de Eguarás, iglesia y claustro de San Francisco. Todo esto antes de parar a comer, sin agobios ni prisas. Ligeritos.

Además, como foteros que somos, íbamos parándonos en todos los sitios sin llegar a perdernos pero separándonos… Innumerables historias que vendrán en siguientes posts, pero solo adelanto que tuvimos varios incidentes con las palomas de la torre de la Magdalena.

Después de tomar un refrigerio en la plaza vieja de toros, nos dirigimos al centro, ya que la radio de Tarazona nos iba a hacer una entrevista. Los entrevistados fueron Miguel y Jose Luis por ser los que más tablas tenían. La expresión “hacerse el bicho bola” que me recrimina Pilar viene de aquí, puesto que cuando dijo a ver quién quería hablar en la radio, me acurruqué y no levanté la vista por si había contacto visual… :)-

De ahí nos fuimos a comer al restaurante (y también hotel) Brujas de Bécquer junto con Waldesca Navarro, Concejala de Turismo de Tarazona y Julio Zaldívar, gerente de la Fundación Tarazona monumental. El menú: comida sefardí.

Después de comer, y a la hora del café, nos dieron una pequeña charla sobre la actividad turística y cultural de Tarazona para que nos quedase claro qué hacía cada uno, cómo iba todo y los planes de futuro.

Por la tarde, pudimos comprobar de primera mano el trabajo de restauración de la Catedral de Nuestra Señora de la Huerta de Tarazona, que está de nuevo abierta después de 30 años cerrada al público. Allí entendimos el por qué de la expresión “quedarse con la boca abierta”. Gran parte porque estuvimos mirando hacia arriba pero también por lo impresionante del habitáculo. Después de unas 2 horas en la catedral (da para mucho), pudimos ver un audiovisual de 10 minutos mostrando el estado en el que se encontraba la Catedral cuando empezaron con los trabajos de restauración. Se contaba con tecnología punta ya hace 20 años y todos nos acordamos del programa “Megaconstrucciones”.

La cena la tuvimos en el restaurante de La Merced de la Concordia. Sí, nuestro hotel, del que pensábamos irnos a dormir para estar frescos al día siguiente, pero nos llamó Lola que había un sitio que hacía unos Gin&Tonics espectaculares y Jesús, Miguel y yo decidimos ir, casi obligados. ;)-

El bar era el Café teatro y los G&T eran tan espectaculares como nos avisó Lola. De ahí decidimos ir a tomar otro G&T e irnos a dormir, pero se nos fue bastante de las manos… ¡Tarazona también tiene mucha vida nocturna! De lo sucedido, que Orillena existe, conversaciones sobre el Ecce Homo en el WC de algún bar y poco más puedo revelar. Nada más…

Desayunamos a las 9:00h en el hotel Condes de Visconti y partimos rumbo al Parque Natural del Moncayo. Al llegar, previo paso por la cuesta mágica (#mistery), pasamos por el centro de interpretación donde nos explicaron un poco de lo que íbamos a ver. Cogimos itinerario botánico de Agramonte y dimos una vuelta genial por el Mocayo descubriendo cabras monquesas, hormigueros gigantescos (igual que las hormigas), los acebo machos y los acebo hembras, y unas vistas espectaculares con el otoño cogiendo fuerza en el parque.

Volvimos al punto de encuentro pasando por Agramonte, donde pudimos comer (repetimos) mermelada de boletus. ¡Cómo estaba!

El último destino turístico del viaje fue el Monasterio de Santa María de Veruela. Fue allí donde personalmente me quedé más alucinado porque no me esperaba un interior tan brutal.

Para la última comida fuimos, de nuevo, al restaurante Brujas de Bécquer donde el chef nos sorprendió totalmente(y nuevamente). Puede que algunos fuésemos pensando en pedir una ensaladita, pero tuvimos un menú de alta cocina…

Un poco antes de despedirnos, vino mi amiga Sarika, ya que desde las 16.00h hasta las 18,42h que salía mi tren pensábamos ir a tomar un café por Tudela peeeeeeeeeeeeero como es igual de friki que yo, acabamos yéndonos a Borja a ver el Ecce Homo. Esto dará para otro post porque tiene mucha-mucha historia, pero solo os digo que cuando llegué a la estación, la gente se había bajado del tren. Y eso que me dejé muchas cosas en el maletero del coche. Echando la vista atrás me río (y mucho), pero menudo apuro.

¿Qué os ha parecido mi fin de semana en Tarazona?
Ahora iré desgranando poco a poco los lugares que he mencionado aquí… :)-

¡Gracias a todos por hacerlo posible!

El Monte Igeldo, mirador de Donostia

DONOSTIA – SAN SEBASTIÁN (GIPUZKOA)
El monte Igeldo es uno de los emblemas de la Ciudad de San Sebastián.
 El encanto del monte Igeldo, aparte de sus vistas, es visitar su parque de Atracciones, que fue inaugurado tal día como hoy, hace 100 años (1912-08-25). Para acceder al parque tenemos dos opciones: coche o funicular. La entrada en coche cuesta 1,90€/persona (no por coche) y en funicular cuesta 2,80€ persona I/V. Mis primeros recuerdos del monte Igeldo fueron subiendo en funicular y pensando que se iba a chocar con el funicular que bajaba. Este viaje en funicular es una de las cosas que hay que probar obligatoriamente, ya que es uno de los más antiguos de España. Para llegar al funicular, podéis coger la línea 16  – IGELDO de Bus.La entrada al parque compensa aunque solo sea por las vistas. Magnífica panorámica de todo Donosita (al atardecer/amanecer es impagable). Cada atracción tiene su propio precio, pero lo más caro como mucho es 2,50€. Tenemos autos de choque, ponys, barcas, casa del terror, paseo de la risa, camas elásticas, montaña suiza, etc. Podéis ver las tarifas en la web del parque.Hace mucho que no monto en ninguna atracción del parque (en realidad ni este ni de ningún otro parque), ya que tengo miedo a la mayoría de las atracciones “gracias” a la montaña suiza de Igeldo. Y no es porque tenga mucha subida y bajada vertiginosa, sino porque suena a muy viejo y, como va bordeando la montaña y parece que te caes al mar. Esa fue mi impresión con unos 8 años; seguro que ahora me fijo más en las vistas, pero…Si no eres de atracciones no pasa nada, puesto que hay unos paseos preciosos, un bar y una cafetería para tomar un tentenpié, unos bancos para perderse en la inmensidad (y preciosidad) de Donostia… ¡No hay excusas!Es muy famoso también el Hotel de Igeldo, donde cada año vienen innumerables celebridades. Nunca he ido, pero una habitación con vistas a la Bahía tiene que ser…

El Monte Igeldo es visita obligada si pasas por Donostia. ¡Sí o sí!

Llanfairpwllgwyngyllgogerychwyrndrobwllllantysiliogogogoch, el pueblo con el nombre más largo del mundo

LLANFAIRPWLLGWYNGYLLGOGERYCHWYRNDROBWLLLLANTYSILIOGOGOGOCH (R.UNIDO)

Aprovechando mi estancia de 3 meses de Leonardo en Gales (prácticas del Grado Superior de Diseño Gráfico), aproveché para pasar por el pueblo con el nombre más largo del mundo: Llanfairpwllgwyngyllgogerychwyrndrobwllllantysiliogogogoch. Este pueblo, a menudo abreviado Llanfair PG o Llanfairpwllgwyngyll, se encuentra al norte de Gales, en la isla de Anglesey.

El pueblo se encuentra un poco en mitad de nada y no tiene buena comunicación, pero somos muchos los turistas que vamos por el echo de decir que hemos estado.

Nosotros fuimos por tren desde Rhyl y ahí empezó la aventura; La hora de pedir billetes.

El amable señor de la ventanilla no dejaba pedir un ticket para Llanfair PG, había que decir el nombre completo. Además, al pedir 3 billetes, nos dijo que no; que se vendían individualmente. Así que cada uno de los integrantes de la expedición tuvo que hacer sus pinitos con la pronunciación galesa.

Una vez en el pueblo, poco hay que ver. Nosotros fuimos a la plaza del ayuntamiento a hacer una foto al cartel y a sellar el pasaporte. Coincidió que había un festival de música que nos hizo más amena la espera al tren de vuelta.

Os dejo el nombre real (1), la pronunciación aproximada (2), el significado del nombre (3) y un video de un autóctona ayudándonos con la pronunciación (4).

(1) Llanfairpwllgwyngyllgogerychwyrndrobwllllantysiliogogogoch
(2) Hlan-vair-puhl-güin-guihl-go-gue-ra-juern-drob-uhl-hlan-ti-si-lio-go-go-goch.
(3) La iglesia de Santa María en el hueco del avellano blanco, cerca de un torbellino rápido; y la iglesia de San Tisilo, cerca de la gruta roja.
(4)

[Aconsejo comprobar 2 veces los trenes y sus itineriarios ya que, en Gales, existen varios Llanfair y estuvimos esperando en la estación cerca de 2 horas por una confusión “tonta”.]

Gibraltar, el peñón y sus monos

GIBRALTAR (REINO UNIDO)
Gibraltar es, metafóricamente hablando, una pequeña isla en Andalucía ya que pertenece al Reino Unido. Tiene una superficie de cercana a los 7 km², unos 29.000 habitantes y unos 250 monos en el peñón.

Es un sitio de visita obligatoria, tanto por las vistas desde el peñón (en inglés The Rock), por las compras (infinidad de tiendas de tecnología a buen precio) o por ver a personas típicas inglesas hablando en andaluz (o andaluces con perfecto acento británico).

La mejor forma para entrar es andando, ya que el paso por la frontera en coche es un incordio. Así que, la mejor opción es dejar el coche en un parking en La Línea de la Concepción y entrar dando un paseo (hay un parking a escasos metros).

Como estamos hablando del imperio británico, la niebla casi siempre viene a saludar.

Tras pasar la frontera, tenemos que cruzar las pistas del pequeño aeropuerto gibraltareño para, después de andar unos 5 minutos, llegar a la calle principal (en inglés Main Street). No tiene pérdida, solo tienes que seguir a la gente; todos van/vamos al mismo lugar.

Es en Main Street donde se encuentran casi todas las tiendas: desde tiendas de informática, de fotografía, joyerías o, incluso, un Marks and Spencer. En general, todo bastante bien de precio.Para subir al peñón usamos el teleférico (en inglés Cable Car). Tuvimos que esperar bastante cola y descubrimos (tarde) que se pueden comprar por internet a un precio de 8£ ida y vuelta. Además del ticket sencillo de i/v, hay otros tickets con diferentes excursiones incluidas para elegir (pero más caros).

A la hora de subir, y mirando hacia el peñón, tratar de situaros en las ventanillas de vuestra izquierda (mirando al norte). Las vistas son impresionantes…La zona interesante del peñón se encuentra en el norte (con vistas a Gibraltar), pero decidimos comenzar yendo a dar una vuelta hacia el sur, donde podemos ver tierras africanas en días despejados. Es la parte menos turística pero aún así… ¡Merece!Y después de ver la zona sur del peñón, nos movimos hacía la norte. Las vistas de Gibraltar desde esa parte del peñón son increíbles… ¡De las que dejan con la boca abierta!En la zona norte (donde se encuentra una cafetería y una tienda con souvenir-es carísimos) fue nuestra primera toma de contacto también con los monos, que son los reyes del lugar.

Los monos campan a sus anchas, están totalmente en libertad y es curioso ver como todos los turistas vamos detrás de ellos en busca de una foto o, simplemente jugar, lo cual no es nada recomendable: ¡Los monos tienen muy mal genio y son agresivos! ¡Son muy territoriales!Mirad cómo somos los humanos: ¡Lo que tienen que aguantar los monos…!El peñón de Gibraltar ofrece unas vistas brutales. Pocos sitios he visitado en mi vida con esas vistas y es un marco incomparable para los aficionados a las panorámicas. Aquí os dejo unas cuantas realizadas desde allí.

Tuvimos la suerte de ir el día 8 de Septiembre (sin haberlo planeado) y es el día de la ceremonia de entrega de llaves. Una fiesta en la que toma parte todo Gibraltar (con sus autoridades a la cabeza) y en la que pudimos escuchar ‘God save the Queen’. Se nos pusieron los pelos de punta…

Si lo llegásemos a haber mirado, con un poco más de tiempo, podíamos haber ido el 10 de Septiembre, que es el día Nacional (en conmemoración con el referéndum de 1967, considerado su primer acto de autodeterminación).

El día llegaba a su fin después de un día prefecto.

Para salir de tierras inglesas solo tenemos que deshacer el camino, volviendo atrás hacia la aduana, el aeropuerto (siguiendo a la gente también). No hay pérdida.

El peñón, que nos había dado la bienvenida con niebla británica, nos despide con una preciosa luna y el aeropuerto con un precioso atardecer…

Sendaviva

ARGUEDAS (NAVARRA)
Hace algún tiempo, pasé un día espectacular en el parque de Senda Viva.

No es un parque de atracciones al uso, tampoco un zoo, es un poco de todo. Sobre todo su localización es espectacular, ya que se encuentra realmente cerca de las Bardenas Reales (declaradas por la UNESCO como Reserva de la Biosfera).

Según entramos, tenemos que tomar la decisión de qué ver lo primero, ya que el parque tiene atracciones, animales y shows. Decidimos ver a los animales lo primero para tratar de pillarlos despiertos, ya que el verano navarro azota con fuerza y después de la comida, suponíamos que tocaría la siesta.

Los animales se encuentran en diferentes recintos: algunos andan a su aire y libres, otros tienen un recinto cerrado y, los menos, tienen un trozo de bosque vallado para que anden con total libertad.

Sin ninguna duda, lo más impresionante es ver a tigres y leones. A nosotros nos tocó la hora de asentar el desayuno del león y la hora del baño de los tigres, por lo que las fotos, esquivando las vallas, quedaron espectaculares.

Dentro de la categoría de los animales exóticos tenemos también a cebras y avestruces. Vimos que había jaleo en el recinto de las avestruces y resulta que andaban peleándose por los huevos… ¡menudo tamaño de huevos!

Seguimos la ronda por los animales del parque, llegando hasta “el bosque”. Es allí, en el bosque, donde se encuentran los osos, linces y lobos. Es un paseo de vértigo (sobre todo porque es por las alturas), con bastantes miradores. Aquí todo depende de que estos animales quieran aparecer. Nosotros no pudimos ver a los lobos, el oso se acercó a darse un chapuzón y el lince estaba en la siesta. Impresiona verlos en lo más parecido a su habitat…

Tocaba comer, pero decidimos aprovechar este momento para montarnos en algunas atracciones. Yo soy un poco miedica, pero el resto del grupo se montaron en casi todo.

Cabe destacar la caida libre, a la que me subí; no por la atracción en sí, sino por las vistas que puedes contemplar los escasos segundos que te dejan arriba esperando. Existe también una gran tirolina que cruza todo el parque.

Con el calor azotando fuerte, nos encontramos con el laberinto de agua. Salir del laberinto casi era lo de menos, ya que los remojones venían estupendamente. Tanto es así que pasamos por allí varias veces al cabo del día…

Después de comer, fuimos al espectáculo de las rapaces, que nos habían dicho que era impresionante. Bajo un sol de justicia (había mangueras a para regar al que lo solicitase) pudimos observar un show espectacular.

Tengo que decir que no he visto muchos shows de cetrería en mi vida, pero que pasen las rapaces casi peinándote es alucinante. Es impresionante, además de poder ver de cerca a animales que ves siempre en el aire y no sabes muy bien cual es su tamaño…

Al terminar el espectáculo fuimos bajando poco a poco. El día se había terminando, pero no dudamos en hacer la vuelta de regreso lo más amena posible. Fuimos pasando por lo poco que nos habíamos dejado por ver.

Por cierto, ¿qué os parecen los pasos de cebra que había en el parque?

Ir a pasar un día a Senda Viva es una estupenda idea, sobre todo si se va con niños. Estarán todo el día con la boca abierta. Hay que tener cuidado con el sol y llevar agua y protección solar.

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Cuando salíamos del parque, ya al atardecer, pude realizar esta foto a un burro con la que conseguí un 2º premio en el concurso fotográfico que se realiza cada verano. ¿Qué os parece?