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París y su torre Eiffel desde Montparnasse

PARÍS

Tenía pinta que la torre de Montparnasse tendría buenas vistas, pero no era, ni mucho menos, nuestra primera opción para ver atardecer en París. De hecho, fue la casualidad la que nos llevó hasta allí.

Nuestra intención era ver el atardecer en la terraza del Instituto del Mundo Árabe, que la entrada era gratis, tenía bar y, mientras yo estaba haciendo fotos, mis amigos se estarían bebiendo una cerveza. ¡Con este plan ganábamos todos!

Lo que no sabíamos es que la terraza cerraba a las 18.00h, así que mi cabreo fue monumental. No tanto mis amigos, que una cerveza no va a ningún lado, sino porque me había perdido las fotos del atardecer.

Tan mal me vieron que cogimos el metro para llegar justo antes del atardecer a la Torre de Montparnasse. Pagamos (con dolor) los 13€ que cuesta la entrada y subimos hasta la plante 56 en uno de los ascensores más rápidos del mundo. Ojo, que no lo digo yo, que está comprobado y documentado: ¡56 pisos en 38 segundos!

Una vez arriba, llegamos a una salita con vidrieras de las que no tengo fotos, porque estaba buscando mentalmente la Torre Eiffel para ponerme a hacer fotos. Pero aún quedaba lo mejor: ¡La terraza del piso 59!

¡¡Las vistas de la terraza son impresionantes!! Dicen que son las mejores vistas de París, por las vistas que tiene de la Torre Eiffel y porque desde la torre de Montparnasse no se ve la torre de Montparnasse… ;)-

Los fotógrafos lo tenemos mal porque está rodeada casi totalmente de cristalera (en algunas zonas hay unas pequeñas aberturas para poder meter el objetivo y evitar los reflejos). Más aún si vamos sin trípode…

Llegamos tarde, así que estaban casi todos los huecos ocupados. Aún así, me abrí hueco y me quedé haciendo cola a que anocheciese (aguantando hasta que se hizo de noche).

Las fotos van desde mi llegada, puesta de sol, encendido de la Torre Eiffel, París en la hora azul y París de noche (cada hora, la Torre Eiffel es iluminada con unas luces parpadeantes de color blanco. Merece la pena).

[Nótese que desde las 20.45h hasta las 21:57h casi no me moví del sitio.]

Una vez sacadas estas fotos (con las que quedé muy contento), decidí dar una vuelta por la torre a ver qué se veía. El quedarme estático mirando la Torre Eiffel fue un grave error, ya que hay vistas espectaculares mires en la dirección que mires. Al ser muy tarde, me quedé sin hacer foto a casi nada.

Era tarde, no habíamos cenado y hacía frío, pero la terraza de la Torre de Montparnasse seguía abierta (cierra a las 22:30h). Decidimos irnos, con la sensación, de haber invertido muy bien esos 13€. ¡Merece la pena!

Miramos atrás y vimos la Torre iluminada… ¡Cómo impone! No nos habíamos casi fijado de lo rápido que habíamos llegado, pero son 210 metros de altura

Nieve en Donostia

DONOSTIA – SAN SEBASTIÁN (GIPUZKOA)
Si Donostia es una ciudad preciosa, las pocas veces que la nieve la cubre de blanco, lo es más aún.

Este fin de semana habían previsto nieve a nivel de mar pero, aunque nevar sí que ha nevado, no ha llegado a cuajar. Yo, que tenía muchas ganas de ir a hacer fotos, me tendré que conformar con la nevada de enero del 2009.

Aquel año me encontraba en el centro de Donostia y, gracias a Dios, con el equipo fotográfico.

¡¡¡No me digáis que no es espectacular ver una playa nevada!!! ¿¿¿Y poder ver cómo disfrutan los surfistas???

La noria London Eye, mirador de Londres


LONDRES (REINO UNIDO).
La noria London Eye, también llamada Millennium Wheel (Noria del Milenio) es uno de los iconos más famosos de Londres.

La London Eye fue inaugurada el 31 de diciembre de 1999 (de ahí lo del “milenio”), aunque fue abierta al público el 3 de marzo de 2000. Durante 6 años fue la mayor noria-mirador del mundo (hasta la inauguración de la noria de Nanchang en el 2006) ya que tiene una imponente altura de 135m.

Hay varias opciones para poder subir:

– Hacer cola para comprar la entrada y luego cola para entrar (llevar paciencia).
– Comprar la entrada por internet y esperar la cola para subir
– Comprar la entrada para subir con entrada preferente.

En la página oficial de la London Eye, puedes reservar & comprar entradas, y encima, ahorras un 10% cuando reservas online.

Yo solo he subido una vez y, como era un partillo, esperé todas las colas posibles (estuve en colas cerca de 2horas). No sé si es por las ganas que tenía de subir que acabé maravillado, porque amigos que han ido me han contado de todo… Yo tuve la suerte de tener un cielo londinense precioso para las fotografías.

La London Eye tiene en total 32 cúpulas acristaladas en las que entran, como máximo, 25 personas. Parece que no se mueve, pero el giro entero tarda unos 30 minutos.

Los alrededores de la noria también son impresionantes, sobre todo, al atardecer.
¡La noria va cambiado de color!

[Mirando mi archivo fotográfico, he encontrado que hay un punto en el que me encanta hacer fotografías. Tengo la misma de día, atardeciendo y de noche pero en 3 años diferentes…]

Y vosotros, ¿habéis subido?¿Lo recomendáis?

Bharma, un bar dedicado a Lost en Barcelona

BARCELONA
El bar Bharma está dedicado a la serie Lost (Perdidos), y decorado con multitud de fieles detalles.

Te puedes encontrar el avión de Oceanic (vuelo 815) incrustado en la montaña, la escotilla, la carta de Sawyer, las figuritas de la virgen con “premio” que me hicieron recordar a Sr. Eko, etc.

Cientos de cosas me dejaron impresionado, pero… ¿Sabíais que en los WC puedes escuchar el sonido del “humo negro”? ¡Qué miedo!

Tiene, además, muchos juegos de mesa para poder coger libremente y jugar.
Rafa, el dueño, es un experto de la serie.

Pedí una cerveza (fabricada en la Roca Negra) para probarla y hacerle una foto, pero hay diferentes para elegir (etiqueta negra y etiqueta blanca). Le pregunté por la diferencia y empezó: Una es la de Jacob, que representa el bien, la otra, de su hermano Jericho, que (…). Y yo que me refería al sabor… ¡Cómo se nota que le encanta!


Este bar es de visita obligada a todos los fans de la serie. La cerveza que elijáis, depende de vosotros…

Rally fotográfico de Santa Lucía 2012

ZUMARRAGAURRETXU (GIPUZKOA)

El pasado 13 de Diciembre se celebró la feria de Santa Lucía en Zumarraga y Urretxu, y yo, como siempre que puedo, participé en el Rally fotográfico que organizan desde Argazkia.

Este año lo he tenido mucho más complicado para participar porque me tocaba trabajar y, además, al poco de empezar con las fotos me encontré con unos amigos y nos fuimos de picoteo.

Aún así, me gusta participar por lo menos en los Rallys que se organizan en mi pueblo: el rally fotográfico de Santa Isabel y el rally fotográfico de Santa Lucía.

Como han salido las fotos ganadoras y no he rascado nada, os enseño cuales fueron mis fotos presentadas separadas por temas:

GANADO

ARTESANÍA O PRODUCTO DEL PAIS

ZUMARRAGA/URRETXU

MIRADAS

NAVIDAD

TEMA LIBRE

Además de estas, tuve estas dos fotos que estuvieron en la decisión final. La primera foto es la que más me gusta de todas las que hice, pero me hubiese gustado poder decir su título: Ying-Yang. Creo que sin el título no se entiende, así que no la presenté…

Oleaje y temporal en Donostia

DONOSTIA – SAN SEBASTIÁN (GIPUZKOA)
Todo el mundo que me conoce un poco sabe que estoy enamorado de Donostia.

Todos mis amigos acaban dando una vuelta por ella antes o después: playa (cuando se puede), paseo por la parte vieja y sus pintxos, subir a Igeldo

A pesar de esto, lo que más me gusta de Donostia ocurre media docena de veces al año (con suerte): el fuerte oleaje que suele azotar Donostia cuando se acerca el invierno (o con el invierno bien metido ya).

Y es que en días de temporal, lo “normal” son olas de entre 5m a 10m, pero hay veces incluso que se han fotografiado olas de cerca de 20m. Y si os ponéis a pensar, 20m son muchos metros… La pena de estas olas es que se suelen dar mar adentro y van perdiendo fuerza según van llegando a la costa.

Hay varios sitios para poder ver este oleaje pero yo destaco dos:

Hace unos años pasé por el Peine del Viento me dejó unas buenas sensaciones impresionantes. No tanto por lo impresionante de las olas, sino por el sonido. Las olas y el viento entran por los chorros crean una atmófera increíble.

Pero el SITIO para ver el fuerte oleaje donostiarra es el Paseo Nuevo. Sin duda.

Tanta suele ser la fuerza de las olas que no hay año en el que no pase algo en el paseo: se cae parte del paseo nuevo al mar, se abre un socavón de 20m, rompe la barandilla de la concha, cae una piedra de enormes dimensiones, inundaciones…

Para tener un poco controlada la hora de mayor altura de ola, me suelo guiar por Windguru, que es la página que utlizan los surfistas para las olas.

Dada la temporada en la que sucede, es mejor que haya menores olas y que sea más temprano, porque anochece enseguida y la luz es primordial (siempre puede llegar una olaza), aunque este factor cambia si vas a hacer fotos o solo a contemplar el espectáculo…

Se suele juntar mucho fotógrafo y curioso por allí, algunos de ellos, contando batallitas: que si cuando eran pequeños jugaban con las olas, que si se sentaban en los bancos a ver quien aguantaba más tiempo sentado…

Ahora, la policía local acordona toda la zona y hay pocos lugares para ver el temporal.

El mejor sitio, es el que os marco en el mapa. Para llegar, y como casi seguro que los municipales habrán cortado el paseo desde el puerto, tendréis subir las escaleras desde la Parte Vieja como si fuéseis a subir hacia Urgull y allí, seguid el paseo hacia los miradores.

Más fotos, más grandes y más info en este post de Se hace camino al andar.

Parque Natural del Moncayo

TARAZONA (ZARAGOZA)
Nos levantamos pronto por la mañana, después de una buena juerga, dispuestos a conocer el Parque Natural del Moncayo.

Salimos, con nuestra señora resaca, hacia el centro de interpretación del Parque. No tardamos más de 15 minutos desde Tarazona y, a pesar el corto trayecto, subimos un desnivel de 600m. Antes de llegar, pasamos por una de las sorpresas del viaje: “la cuesta mágica”. En el video no se aprecia ni la mitad de la impresión que deba ese efecto. A simple vista, era una cuesta abajo, pero si dejabas el coche en punto muerto (o una botella en el suelo), parece que subía.

Llegamos al Centro de Interpretación (976 192 125) donde nos explicaron brevemente qué era lo que íbamos a ver. Muchas de las cosas que allí se encuentran van destinadas a las visitas de las escuelas, para que los niños aprendan jugando, pero tengo que confesar que yo aprendí unas cuantas cosas también. Pudimos ver un audiovisual perfecto: corto, directo y educativo. También encontramos juegos y una exposición interactiva. Muy recomendable.

En uno de los juegos había unos troncos en los que apretabas un botón y salía el olor del árbol, así puedes relacionar corteza, hoja y olor. Pues bien, había uno que yo decía que estaba vacío, recién limpiado (por que olía muy bien) y parecía no tener hojas peeeeero se trataba de la frambuesa. ¡Qué de pueblo soy!

La ruta elegida fue “Sendero AG-2 – Itinerario Botánico Agramonte – Fuente de la Teja”.

Tuvimos la suerte de que el Parque Natural del Moncayo se encontrase entrando en el otoño, con muchas hojas caídas pero manteniendo fuertes colores verdes. No sé si hay mejor fecha para visitar el lugar.

A pesar de lo que pueda parecer, la cima del Moncayo no es para tomársela a broma ya que los cambios de tiempo se producen en escasos minutos. Son totalmente seguros, pero hay que extremar la precaución. El 100% de los casos de pérdida son de gente que no se toma enserio la montaña.

Descubrí que el Moncayo tiene vistas a las comunidades de Aragón, La Rioja, Castilla León y Navarra. Menudo enclave, ¿verdad? Además de esto, la zona norte y la zona sur son totalmente diferentes tanto en vegetación, fauna, climatología… Todo esto es debido a las nubes: las que vienen cargadas del agua norteña se chocan con el Moncayo, tienen que soltar agua para poder seguir y esto hace que haya precipitaciones en ese lado. Pocas suelen llegar a la cara sur, así que os podéis hacer una idea de la increíble diferenciación.

Otra cosa que aprendí:
¿Sabéis que flor tiene macho y hembra?
El abeto acebo.
¿Y cuál es cuál?
Como siempre, la que da fruto es la hembra.
¿Por qué tienen espinas solo por abajo?
Como medida de protección contra los animales (y personas). El problema vendría si tuviésemos jirafas, pero todavía no se ha dado el caso…

Seguimos en paseo entre una vegetación espectacular y llegamos a un merendero de quitarse el sombrero. Hacía calor, y además estábamos muertos, pero hacía un fresquito genial. Mirad que sitio. No me digáis que no apetece sacarse la fiambrera con una bota de vino…

Para acabar la visita, paramos a tomar un tentempié en el Restaurante Agramonte, donde nos sorprendieron con un exquisito queso de la zona y, sobre todo, con una estupenda mermelada de boletus. ¡Tuvimos que repetir!


Fin de semana en Tarazona

TARAZONA (ZARAGOZA)

Un mail de última hora fue el detonante de uno de los mejores fin de semanas que recuerdo. La logística también fue a contrarreloj ya que el resto de los integrantes del Tarazonatrip se desplazaba desde Madrid, por lo que tenía que conseguir llegar solo a Tarazona desde Zumarraga.

La mejor forma que encontramos (Pilar y servidor) fue cogiendo un tren hasta Tudela. Creía que todos los trenes que pasaban por Zumarraga paraban aquí, pero he descubierto que no, así que tuve que ir rumbo a Donosti para luego volver. En resumen, ir una hora en dirección contraria a Tarazona para luego volver. En teoría, y buscando con tiempo, se puede coger alguno de esos que hace parada en Zumarraga o pueblos cercanos.

Al llegar a Tudela, después de un viaje muy peculiar (me tocaron justo al lado los únicos niños de todo el vagón con una madre un poco liberal y, además, tuve varias paradas por averías técnicas del tren que iba delante), llegué a la estación de Tudela donde me estaba esperando Juan José con su taxi. Esos 15 minutos que hay desde Tudela hasta Tarazona dieron para mucho. Me enseñó cosas que no aparecen habitualmente en las guías: cuando el Moncayo tiene una txapela, hay que abrigarse porque es día de cierzo, cuales son los motes que se dicen entre provincias, cómo la re-inauguración de la catedral y, sobre todo, el paso por Tarazona de los príncipes de Asturias le ha dado un gran empujón al pueblo y es la excusa perfecta para ir, etc.

Juan José me deja en la entrada de mi hotel donde me encuentro, justo entrando, con el resto de integrantes de este blogtrip (#tarazonatrip): Jesus de Fotonazos, Miguel de Kebrantin, José Luis de guias-viajar, y Pilar. Nuestro hotel se trataba de La Merced de la Concordia, que está en pleno centro de Tarazona. Consta solo de 7 habitaciones, pero qué habitaciones…

Como teníamos algo de tiempo hasta la primera actividad (la cena), nos lavamos la cara, cambiamos de camiseta y Jesús, Miguel y yo decidimos dar una primera vuelta de reconocimiento por Tarazona (cámara en mano, por supuesto).

El ayuntamiento, junto con el monumento al cipotegato, nos reciben en primer lugar. Nosotros estamos aún sin una idea clara de qué se trata eso del cipotegato a pesar de tener un nombre tan peculiar.

Seguimos andando y llegamos a los puentes que cruzan el río Queiles, que nos ofrecen unas vistas de postal. La primera impresión de Tarazona en la hora azul es espectacular: MUY digna de ver.

Nos juntamos con Lola, de Tarazona monumental, y con Helga, RRPP de Tarazona y fuimos a tomar un pincho al único bar con temática de fútbol. Casualmente del Athletic de Bilbao… ¡Cómo se rieron de mí!

Cenamos junto al río Queiles, en el restaurante Saboya 21 donde Manolo nos iba explicando de qué se trata cada plato. Aunque la comida sea igual, cómo mejora con buena compañía y con un chef al que ves que disfruta con su oficio. Le hacemos innumerables preguntas y nos saca de todas las dudas que tenemos. Incluso algunas que vienen de lejos (anchoa-boquerón). Al final, acabamos llorando de risa (puede que el vino blanco ayudase).

Al salir con la tripa repleta, decidimos dar una vuelta para bajar la cena ya que Tarazona se encontraba el 5, 6 y 7 de Octubre en plenas fiestas en honor a San Atilano, patrón de Tarazona. Vamos tarde para el concierto de la plaza de toros vieja (Despistados) pero acudimos a tomar un refrigerio al bar Goya. Allí, Jesús, nos deleita con una de las mejores frases del viaje (lo mejor fue cómo lo dijo): “De joven pensaba que los que iban al bar con mochila eran unos frikis”. Allí estábamos Jesús, Miguel y yo con la mochila de la cámara.

Nos fuimos a dormir pronto, que el sábado prometía.

Nos levantamos y desayunamos en el hotel y comenzamos con la visita guiada a Tarrazona junto con Noelia, nuestra guía: Plaza de España, ayuntamiento y monumento al Cipotegato, barrio de la Judería y casas colgadas, Palacio Episcopal, iglesia y torre de la Magdalena, barrio del cinto y murallas, Plaza de toros vieja, Palacio de Eguarás, iglesia y claustro de San Francisco. Todo esto antes de parar a comer, sin agobios ni prisas. Ligeritos.

Además, como foteros que somos, íbamos parándonos en todos los sitios sin llegar a perdernos pero separándonos… Innumerables historias que vendrán en siguientes posts, pero solo adelanto que tuvimos varios incidentes con las palomas de la torre de la Magdalena.

Después de tomar un refrigerio en la plaza vieja de toros, nos dirigimos al centro, ya que la radio de Tarazona nos iba a hacer una entrevista. Los entrevistados fueron Miguel y Jose Luis por ser los que más tablas tenían. La expresión “hacerse el bicho bola” que me recrimina Pilar viene de aquí, puesto que cuando dijo a ver quién quería hablar en la radio, me acurruqué y no levanté la vista por si había contacto visual… :)-

De ahí nos fuimos a comer al restaurante (y también hotel) Brujas de Bécquer junto con Waldesca Navarro, Concejala de Turismo de Tarazona y Julio Zaldívar, gerente de la Fundación Tarazona monumental. El menú: comida sefardí.

Después de comer, y a la hora del café, nos dieron una pequeña charla sobre la actividad turística y cultural de Tarazona para que nos quedase claro qué hacía cada uno, cómo iba todo y los planes de futuro.

Por la tarde, pudimos comprobar de primera mano el trabajo de restauración de la Catedral de Nuestra Señora de la Huerta de Tarazona, que está de nuevo abierta después de 30 años cerrada al público. Allí entendimos el por qué de la expresión “quedarse con la boca abierta”. Gran parte porque estuvimos mirando hacia arriba pero también por lo impresionante del habitáculo. Después de unas 2 horas en la catedral (da para mucho), pudimos ver un audiovisual de 10 minutos mostrando el estado en el que se encontraba la Catedral cuando empezaron con los trabajos de restauración. Se contaba con tecnología punta ya hace 20 años y todos nos acordamos del programa “Megaconstrucciones”.

La cena la tuvimos en el restaurante de La Merced de la Concordia. Sí, nuestro hotel, del que pensábamos irnos a dormir para estar frescos al día siguiente, pero nos llamó Lola que había un sitio que hacía unos Gin&Tonics espectaculares y Jesús, Miguel y yo decidimos ir, casi obligados. ;)-

El bar era el Café teatro y los G&T eran tan espectaculares como nos avisó Lola. De ahí decidimos ir a tomar otro G&T e irnos a dormir, pero se nos fue bastante de las manos… ¡Tarazona también tiene mucha vida nocturna! De lo sucedido, que Orillena existe, conversaciones sobre el Ecce Homo en el WC de algún bar y poco más puedo revelar. Nada más…

Desayunamos a las 9:00h en el hotel Condes de Visconti y partimos rumbo al Parque Natural del Moncayo. Al llegar, previo paso por la cuesta mágica (#mistery), pasamos por el centro de interpretación donde nos explicaron un poco de lo que íbamos a ver. Cogimos itinerario botánico de Agramonte y dimos una vuelta genial por el Mocayo descubriendo cabras monquesas, hormigueros gigantescos (igual que las hormigas), los acebo machos y los acebo hembras, y unas vistas espectaculares con el otoño cogiendo fuerza en el parque.

Volvimos al punto de encuentro pasando por Agramonte, donde pudimos comer (repetimos) mermelada de boletus. ¡Cómo estaba!

El último destino turístico del viaje fue el Monasterio de Santa María de Veruela. Fue allí donde personalmente me quedé más alucinado porque no me esperaba un interior tan brutal.

Para la última comida fuimos, de nuevo, al restaurante Brujas de Bécquer donde el chef nos sorprendió totalmente(y nuevamente). Puede que algunos fuésemos pensando en pedir una ensaladita, pero tuvimos un menú de alta cocina…

Un poco antes de despedirnos, vino mi amiga Sarika, ya que desde las 16.00h hasta las 18,42h que salía mi tren pensábamos ir a tomar un café por Tudela peeeeeeeeeeeeero como es igual de friki que yo, acabamos yéndonos a Borja a ver el Ecce Homo. Esto dará para otro post porque tiene mucha-mucha historia, pero solo os digo que cuando llegué a la estación, la gente se había bajado del tren. Y eso que me dejé muchas cosas en el maletero del coche. Echando la vista atrás me río (y mucho), pero menudo apuro.

¿Qué os ha parecido mi fin de semana en Tarazona?
Ahora iré desgranando poco a poco los lugares que he mencionado aquí… :)-

¡Gracias a todos por hacerlo posible!

La playa de Guacimeta, mirador de aviones en Lanzarote

SAN BARTOLOMÉ (LANZAROTE)
Estábamos disfrutando de unas estupendas vacaciones en Lanzarote cuando, de repente, vimos un avión surcando el cielo y pensamos: “El avión debe aterrizar cerca. Parece que se va a chocar con ese hotel”.Así que, una mañana, nos cogimos una mochila con bocadillos y un par de toallas y fuimos siguiendo la playa para ver dónde nos encontrábamos con el aeropuerto…

Después de un estupendo paseo y unos cuantos baños, llegamos hasta un artilugio un tanto peculiar situado en la playa de Guacimeta y que se adentraba en el mar muy cerca del aeropuerto.No sabíamos muy bien para qué se usaba pero el primer avión nos abrió los ojos: los aviones lo usan como guía para entrar rectos en la pista de aterrizaje. Muy útil sobre todo por la noche.

Estuvimos cerca de 30 minutos en la playa de Guacimeta tocando casi con los dedos los bajos de los aviones. ¡Es impresionante!Después de ver aterrizar a media docena de aviones, decidimos ponernos pegados a la guía de los aviones. Ver cómo los aviones van directos hacia tí es algo que hace temblar las piernas…Tenemos otra opción para verlo aún más de cerca. Si salimos de la playa y vamos hacia la carretera, podemos ganar unos metros y estar un poco más cerca de los aviones.Un lugar totalmente recomendable. Nunca había visto aviones tan cerca (en movimiento, claro).

Además, las vistas son alucinantes y es una excursión muy agradable…

Os dejo un video, de elaboración propia, para que os hagáis una idea de cómo es estar allí: podéis comprobar lo que se siente al estar debajo de un avión y qué ruido hacen…


Llanfairpwllgwyngyllgogerychwyrndrobwllllantysiliogogogoch, el pueblo con el nombre más largo del mundo

LLANFAIRPWLLGWYNGYLLGOGERYCHWYRNDROBWLLLLANTYSILIOGOGOGOCH (R.UNIDO)

Aprovechando mi estancia de 3 meses de Leonardo en Gales (prácticas del Grado Superior de Diseño Gráfico), aproveché para pasar por el pueblo con el nombre más largo del mundo: Llanfairpwllgwyngyllgogerychwyrndrobwllllantysiliogogogoch. Este pueblo, a menudo abreviado Llanfair PG o Llanfairpwllgwyngyll, se encuentra al norte de Gales, en la isla de Anglesey.

El pueblo se encuentra un poco en mitad de nada y no tiene buena comunicación, pero somos muchos los turistas que vamos por el echo de decir que hemos estado.

Nosotros fuimos por tren desde Rhyl y ahí empezó la aventura; La hora de pedir billetes.

El amable señor de la ventanilla no dejaba pedir un ticket para Llanfair PG, había que decir el nombre completo. Además, al pedir 3 billetes, nos dijo que no; que se vendían individualmente. Así que cada uno de los integrantes de la expedición tuvo que hacer sus pinitos con la pronunciación galesa.

Una vez en el pueblo, poco hay que ver. Nosotros fuimos a la plaza del ayuntamiento a hacer una foto al cartel y a sellar el pasaporte. Coincidió que había un festival de música que nos hizo más amena la espera al tren de vuelta.

Os dejo el nombre real (1), la pronunciación aproximada (2), el significado del nombre (3) y un video de un autóctona ayudándonos con la pronunciación (4).

(1) Llanfairpwllgwyngyllgogerychwyrndrobwllllantysiliogogogoch
(2) Hlan-vair-puhl-güin-guihl-go-gue-ra-juern-drob-uhl-hlan-ti-si-lio-go-go-goch.
(3) La iglesia de Santa María en el hueco del avellano blanco, cerca de un torbellino rápido; y la iglesia de San Tisilo, cerca de la gruta roja.
(4)

[Aconsejo comprobar 2 veces los trenes y sus itineriarios ya que, en Gales, existen varios Llanfair y estuvimos esperando en la estación cerca de 2 horas por una confusión “tonta”.]