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Currytrip DIA 13 – Cambiando el Oberoy 5 estrellas por un hospital en Calcuta

13/22 · (2012-10-31)

Me despierto a las 7:00h porque noto que Andoni está levantado ya. Anda entre ducha-baño y ducha-baño. Como sigue mal, llamamos al seguro y nos dice que en media hora nos llamará el médico. A la hora pasada, llama el médico (a través de recepción) y Andoni le explica un poco el tema, lo que le duele y lo que siente, a lo que el médico dice que se pasará en una hora. Además, se nos acaba Internet (aunque lo tuviésemos pagado) así que tengo que ir a pedir explicaciones (o intentarlo) a centralita: total, el problema viene del cambio de usuario (sin previo aviso) de “munduate” a “iza”.

A las 2 horas aún no ha pasado nadie y Andoni (con dolores) llama a recepción y le pregunta si le puede pasar con el médico. Le explica el problema, que le duele mucho y que no sabe en qué posición ponerse ya. El doctor dice que en media hora estará aquí.

A la hora viene el médico, le hace pruebas y le dice que debería ir a un hospital. Mientras charlamos, llaman de recepción diciendo que había llegado el médico. El que teníamos arriba era del seguro y el de abajo, el del hotel. A falta de uno…

Pedimos un coche en el hotel para que nos lleve hasta el hospital Belle Vue, que es el que el seguro nos asigna. El coche nos deja en la misma puerta y allí tenemos al médico esperándonos. Nos lleva a donde las matronas que son las que registran todas las entradas y salidas, se quedan con el pasaporte de Andoni, le inscriben y le suben a la habitación.

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Se instala y empiezan con las pruebas. Le pinchan de todo y le hacen placas y una ecografía. A las 18.00h viene su primo a hacer una visitilla para pasar el parte en casa. Estamos charlando un buen rato y se va. A los 15 minutos salgo yo del hospital rumbo del hotel a ducharme y a cenar (no he comido nada desde el día anterior) y coincide está el primo esperando a su chofer Praka, así que me deja en la misma puerta del Hotel. Voy a la habitación, me pongo el bañador y me pego un baño en la piscina de noche. Se hace de noche a las 17.00 así que el baño nocturno es espectacular.

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Vuelvo a la habitación, me pego una ducha bajo a cenar. Como ceno solo, no me la juego ni un poquitín: pizza y cerveza. Además, como me ven solo, me dejan un montón de revistas y periódicos para leer mientras ceno y espero: en el periódico local leo que en toda la semana no hemos ha bajado de 34ºC y 89% de humedad.

Llego a la habitación y me llama Andoni: acababa de ir el chofer del coche a preguntar si se podía ir a casa. ¡¡Si le habíamos dicho que solo queríamos ida!! Qué “pobre”, desde la mañana esperando… Ya veremos la factura.

Currytrip DIA 12 – Una mala noche, Oberoy 5 estrellas y paseo nocturno por Calcuta

12/22 · (2012-10-30)

Me levanto y Andoni me dice que ha pasado la noche en vela: vomitando, se ha pegado 3 duchas frías… Yo, ni me he enterado. Así que cambiamos el plan de ir a Darjeeling por el de quedarnos en Calcuta a no hacer nada. Invertimos el dinero de vuelos, hoteles, transporte y demás en coger 2 noches en el Hotel Oberoi, un 5***** con piscina. Mejor perder Darjeeling que Varanasi…

Llegamos, hacemos el check-in y Andoni va a pegarse un baño en la bañera, con agua caliente ilimitada y yo, mientras tanto, me bajo a la piscina. A los 40 minutos baja Andoni, se da un chapuzón y, porque no se bañe solo, le acompaño. Nos torramos un poco al sol y decidimos irnos a comer algo al restaurante del hotel. La carta es inmensa y cara, pero hay una cosa que nos llama la atención: Una hamburguesa de ternera. ¿En la India? Bueno, por algo será un 5 estrellas…

Después de la comida, Andoni quiere echarse la siesta, así que yo, me bajo otra vez a la piscina. Ahora con el ipod a escuchar música y a no hacer completamente nada. Lo malo de todo esto es que a las 17:00h se hace de noche y, aunque hace calor, estar en la piscina de noche y solo en una hamaca es un poco raro, por lo que decido subir a la habitación, me preparo y me voy a dar una vuelta cámara en mano. Dejo a Andoni metido en la cama y con las luces apagadas.

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La vuelta empieza normal, con mucha gente ofreciendo cosas. Yo, sin hacer excesivo caso a nadie, comienzo a callejear. No tengo miedo a perderme, porque llevo un tarjeta del hotel y dinero para el taxi.

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Tras 45 minutos me adelantan dos chicas indias. Se ríen, les río, siguen. Frenan, les adelanto, ríen y río. De repente, me empiezan a hablar. Que qué hago aquí, que de dónde soy y, cuando se enteran que hablo español, una de ellas empieza a hacer esfuerzos por hablar conmigo en castellano. Que está aprendiendo. Me recomienda ir a los jardines Victoria, dar un paseo por la zona del mercado y también un restaurante callejero que hay cerca del hotel para cenar. Se despiden de mi con la frase “nos volveremos a ver, aunque igual no en esta vida”.

De tanto hablar andando (o andar hablando), he perdido el rumbo. No tengo ni idea de donde estoy, así que he intentado dar media vuelta y tratar de seguir mis pasos. Sobre papel parece un buen plan, pero tampoco lo he conseguido.

He llegado a un sitio donde había muchos niños subidos en furgonetas bailando y cientos de adultos bailando…  No sé si será por Halloween u alguna otra festividad, pero les he seguido un rato tratando de integrarme. No lo he conseguido: soy el único blanco en muchos metros a la redonda.

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He seguido caminando y me he parado a comprar un regalo a mi madre, que le gustan mucho los elefantes y he visto uno que era una elefanta con un elefantito en la tripa, así que me he parado y ha empezado la negociación. Me pedía 650r (8,5€), pero como en India todo se regatea, le he dicho que no llevaba encima más de 100r. Evidentemente, me ha contestado que eso es muy poco, que me lo guardaba y lo compraba al día siguiente. Se me ha ocurrido decir que me marchaba hoy, que era mi última vuelta por la ciudad y le he demostrado que no tenía más dinero (sí que tenía, pero lo llevo repartido en varios bolsillos de la cartera y solo he enseñado uno) y, después de un par de amagos de irme, ha aceptado.

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El hermano del tendero, que estaba ahí -Ranjit-, me pregunta si era español, que tiene una madre española que le dio dinero para el colegio, los libros, el uniforme y todo lo demás. Que si no fuese por ella no sería quien es, que se llamaba Alejandra, que vive en Málaga y que tiene 3 hijos -sus hermanos-. Todo esto me ha sonado un poco a mentira pero me ha enseñado un teléfono en el móvil con un +00346xxxxx llamado Mama Alejandra. Me dice que le gusta mucho el fútbol español, pero solo el Barcelona y el Ath. Bilbao. Me lleva a su tienda de antigüedades, aunque sabe que “no tengo dinero”, me ofrece té, agua y cerveza y estoy un rato hablando allí con ellos. Me dice que espere un segundo, que va a buscar a su socio sabe mucho de fútbol (por un momento se me pasa por la cabeza el tráfico de órganos). Al final aparece Ranjit con su socio y empezamos a hablar de fútbol. Conoce a muchos jugadores, incluso, cuando se menciona al Athletic, empieza: Bielsa, Llorente, Iraizoz, Muniain… Ranjit le dice “Javi Martinez” y este contesta: “No. Munich. Pesetero”.

Le digo que estoy muy bien, pero que me tengo que ir y me lleva hasta la misma puerta del hotel, porque yo, seguía perdido. Lo más surrealista que me ha pasado en mucho tiempo.

Currytrip DIA 11 – Paseo por el mercado de Calcuta y el atardecer en el Victoria Memorial

11/22 · (2012-10-29)

Nos levantamos medianamente pronto para ir a un mercado local, que nos han recomendado pasar por alguno en India. Podíamos haber ido en taxi, porque está bastante lejos, pero decidimos ir callejeando para descubrir Calcuta.


El mercado está resultando un completo fracaso y agobio por la cantidad de pesados que nos siguen todo el rato, sin dejar de molestar e, incluso, agarrando para vendernos cosas. Jugamos con ellos a girar, separarnos pero les da igual: tienen menos que hacer que nosotros.


Como decía, es un fracaso de excursión hasta que descubrimos la zona del matadero. Si, en mitad del mercado hay una zona en la que matan a los animales (cabras y gallinas sobre todo). Allí también encontramos a unos niños pastores con los que jugamos un rato y hicimos unas cuantas fotos. ¡No sabéis que cara ponen al verse en las pantallas de la cámara!¡Con qué son felices!


Al salir, vamos a comer un espectacular Egg and chicken rollin en Kati Roll, un puesto callejero del que todo el mundo habla y que aparece hasta en las guías. Increíblemente barato y delicioso.


Andoni quiere tomar el té en el hotel Taj Bengal, así que empezamos a andar en esa dirección, con tan buena suerte que atardece justo en frente del Victoria Memorial. Poco tiempo tenemos para hacer fotos, pero decidimos entrar y dar una pequeña vuelta porque la luz es impresionante. Si ya íbamos tarde, ahora vamos mucho más.


Seguimos caminando rumbo al Taj Bengal teniéndonos que agachar por los vuelos rasantes de unos murciélagos del tamaño de gatos. La caminata es digna de mención, pero seguimos embobados con el pais.

Estando tomando el té (yo un brownie con helado de vainilla), nos llama Iñaki que está con los ex-pat, que si nos animamos a cenar con ellos. ¡Pues claro!

Quedamos en el restaurante Peter Cat, en el centro de Calcuta, así que cogemos un taxi. La cena, y posterior sobremesa, se alargó hasta bien entrada la noche…

#Currytrip DIA 10 – Paseo por Victoria Memorial, Catedral de Saint Paul, los taxis Ambassador y vistas de Calcuta desde la terraza del Blue & Beyong

10/22 · (2012-10-28)

Nos llaman (despiertan) a las 8.30AM para saber si vamos a desayunar. Les decimos que no. A las 9,30AM nos llaman (despiertan) otra vez, a ver si vamos a desayunar. A las 10.00AM nos tocan el timbre a ver si queremos que nos hagan la habitación, así que decidimos levantarnos, que es lo que parece que quiere todo el mundo.

Salimos del hotel sin rumbo fijo, saliendo hacia “Victoria Memorial” (edificio construido cuando India era parte del Imperio Británico para  homenajear a la Reina Victoria tras su muerte en 1901) pero, para ello, cogemos el camino largo y queremos atravesar el parque que lo preside. Es impresionante cómo aprovechan todos sus espacios, desde las explanadas para jugar al cricket (varias partidas simultáneas) y volar las cometas (con cuerdas larguísimas que casi no dejan ver la cometa en el cielo), y sus sombras para descansar. ¡Un paseo espectacular!
Llegamos al Victoria Memorial con intención de entrar (actualmente es un museo) pero solo podemos acceder a los jardines por que está cerrado. Aun así es un paseo por sus zonas verdes es impresionante…

Rodeamos todo el edificio, paseando y mezclándonos entre las parejas jóvenes que aprovechan sus esquinas para juntarse. Le piden a Andoni que hagan una foto, y cuando va a coger la cámara, descubre que lo que querían era hacerse una foto con él.

De allí fuimos a la Catedral de Saint Paul. Su torre es muy parecida a la que preside la bahía de Westmister en Londres. Supongo que todo esto tiene “algo que ver” con que India fuese colonia inglesa…

Paseamos mucho, quizá demasiado. Nos dimos cuenta de la cantidad de taxis que hay en Calcuta, llegando a colorear de amarillo casi cualquier carretera. Y es que por ley, los taxis tienen que ser del modelo “Hindustan Ambassador Classic”.

Tarde, quizá demasiado también, decidimos comer en el mejor italiano de Calcuta “Fire & Ice”. Tenía ganas de comer algo de pasta, así que elegimos una pizza con pepperonis y pasta con espinacas. Ambas, muy ricas. Para beber, descubro la cerveza King Fisher (la más típica en India), que tiene la friolera de 650ml y vuelan como si nada…

Mientras estábamos comiendo/merendando, nos llama Iñaki, que estaba con otros  ex-pat  en la terraza (baja) del Hotel  Fair Lawn. En esa preciosa terracita, cayó otra King Fisher de 650ml. De camino, vamos encontrando una Calcuta un poco menos turística, con partes con mucho encanto y otras que no lo tienen tanto…

De ahí subimos a la terraza del Hotel/restaurante Blue & Beyong donde tenemos unas vistas espectaculares del skyline de Calcuta (y, de paso, otra king fisher). Las cervezas a las espaldas dan pie a conversaciones y debates geniales llegando, incluso, a discutir con el camarero para que nos sirviese unas “Standard chips”.

Vamos para el hotel sobre las 23.00h, y de camino, paramos a picar algo en un Mc Donald’s, que con 3 cervezas de 650ml a mis espaldas, necesito sustancia en el estómago antes de dormir. Llegamos al hotel y nos encontramos la habitación sin hacer. ¿No tenían tanta prisa?

#Currytrip DIA 9 – Reserva y viaje desde Jaipur a Calcuta vía Delhi

9/22 · (2012-10-27)

Nos levantamos tarde, vamos a reservar el billete para irnos al día siguiente a Calcuta desde Jaipur pero ya no hay… ¡Han volado! (valga de redundancia). Nos ponemos a buscar opciones para ocupar los días antes de ir a Calcuta y sale la opción de pasar unos días en Bombay pero cualquier pago con tarjeta internacional no es factible. ¡Estamos atrapados!

Llamamos a Gattu y se acerca al hotel y, después de explicarle nuestros problemas, nos sugiere ir de Jaipur a Delhi (bus o tren) y de ahí, vuelo a Calcuta. Es el “viaje más natural”, dice. Pinta muy bien, peeeeeeeero hoy es el día grande de Jaipur y todos los buses/trenes para mañana están repletos en cualquier dirección; tanto saliendo como entrando de Jaipur. Gattu nos comenta que tiene un amigo en una agencia, que igual puede hacer algo, así que nos montamos los 3 en su moto, Gattu, yo y Andoni (en ese orden para que entendáis la foto de abajo), no somos precisamente pequeños, todos sin casco, y vamos rumbo a la agencia pero, al llegar, descubrimos que esta cerrada… ¿No hemos dicho ya que era el día grande de Jaipur? Así que toca volver al Hotel. Los tres. Sin casco y, esta vez, además, en dirección contraria. ¿Quién dijo miedo?

Gattu llama a su amigo de la agencia (le suele reservar sus viajes) y nos coge un bus para Delhi hoy mismo a las 22.30h y, bajarnos en Dhaula Kuan y allí coger un tuctuc que nos lleve directamente al aeropuerto porque tenemos el vuelo a Calcuta a las 9.30h de la mañana.

Hemos tardado como 3 horas en comprar todos los billetes, porque el chico de la agencia no acertaba a escribir bien el nombre de Andoni Munduate (Antoni Mumduate) y lo ha escrito mal 3 veces…

No estaba en los planes, pero salimos un día antes de lo previsto rumbo Calcuta, así que tenemos que avisar en el hotel que necesitamos nuestra ropa lavada antes de las 20.00h y al primo de Andoni, que en menos de 24h estaremos por Calcuta.

Llaman a Gattu avisándole que ha venido el fontanero con el baño nuevo, así que nosotros cenamos algo rápido y preparamos las maletas. A las 21.30h viene Gattu a despedirse y avisa al chico del tuctuc dónde nos tiene que dejar exactamente ya que la parada es “la urbana”. Menos mal que el chico del tuctuc estaba avisado, porque ¡eso no parece una parada de bus!

A cada bus que llega a la “parada”, vamos “preguntando” (con la reserva en la mano) si ese es nuestro bus hasta que, finalmente, el chofer de un Volvo nos dice que sí. El bus concuerda con la hora así que, nos subimos. No muy seguros.

Justo delante tenemos un bebe de no más de 2 meses llorando. Durante el viaje, se pega un pedazo de eructo y Andoni suelta: “Señora, ha tenido usted un indio”. Gattu nos dijo que teníamos que ir a la terminal 1D (vuelos nacionales) y para ello, lo mejor era bajarse en la parada Dhaula Kuan.
Después de preguntar en todas las bajadas, bajamos. Andoni pisa a un niñito indio que, entre el peso de Andoni y que todos van en chancletas, se pone a llorar como un descosido. Ya tenemos a todos los indios mirando. Además, como nos ven los únicos blanquitos, empiezan a llegar los conductores de los tuctucs y los taxistas para llevarnos al aeropuerto. Todo esto, a las 4 de la madrugada. Nosotros, impasibles, ni caso a ninguno. Vamos a la cola de pre-order taxi y por 90r cogemos un tuctuc al aeropuerto.

Hace bastante frío y estamos muy cansados, pero lo primero que hacemos al llegar es facturar y cenar/desayunar una hamburguesa del KFC a las 5:00AM. Encima y para nuestra suerte, muy picante. A las 6:00h Andoni desayuna un chocolate caliente con un bollo. La espera se hace larga y hablamos, incluso, de cómo vuelan los aviones. Yo espero de pié, porque me da miedo sentarme y dormirme…

[Como soy muy tonto, estas dos últimas fotos se llaman “En fila India”.]

Llega la hora de embarcar, montamos y vamos todo el vuelo paralelo al Himalaya. ¡Qué pasada!

Según vamos descendiendo descubrimos que la polución no es cosa solo de Delhi y que Calcuta también la tiene en abundancia.
Aterrizamos y cogemos un taxi hasta la casa de Iñaki, el primo de Andoni. Yo voy como un niño pequeño mirando todo por la ventana. Cientos de cosas me llaman la atención a pesar de llevar unos días en India ya…

#Currytrip – DIA 8 – Visita a las Ciudades Santas de Pushkar y Ajmer, paseo por Jaipur y una cena de conveniencia

8/22 · (2012-10-26)

Nos hemos levantado a las 7:00h para ir a visitar Pushkar y Ajmer, dos de las ciudades más religiosas de la zona. El madrugón y palizón de ayer para ver Jaipur nos deja trastocados, así que hemos ido casi todo el viaje dormidos. Como viene siendo habitual, a la hora de salir, el taxista se ha parado media horita para desayunar en mitad del camino dejándonos abandonados en el coche.

Hemos parado en Pushkar, entre 2 vacas, y hemos ido al templo de Brahma (único en la India). Como no se puede entrar con cámaras, móviles ni zapatos, decidimos que lo mejor es hacer dos turnos. Allí, tenemos un guía que nos habla en perfecto dialecto inglés, que nos explica (obliga) todos los pasos a seguir. Qué flor es para donde, dónde hay que hacer qué…

Según le dan las flores a Andoni, las huele, a lo que el guía le pregunta si las ha olido. Andoni, en un intento de hacer un halago, les dice sí y que huelen muy bien. El guía le mira mal, coge esas flores y las tira. No se puede faltar a Brahma oliendo las flores que le vas a ofrecer…

De la ofrenda de flores dentro del Templo, hemos dejado dos flores para el lago. Llegamos y un sacerdote nos está esperando y nos separa porque, Andoni y yo, no somos de la misma familia. Con él (e individualmente) hemos… ¿Rezado? En realidad hemos repetido lo que él nos va diciendo y contestando lo que buenamente entendemos… Hemos echado las ofrendas al lago, nos han pintado el punto rojo entre ceja y ceja y nos han puesto ahí arroz, para “llamar a la comida” y que no pasemos hambre.

Luego, y para acabar con el show, nos dicen que tenemos que pedir por nuestra familia cercana. Que ellos rezarían por nosotros, que no piden dinero pero que tienen que comer, que lo normal son unas 1000r por cabeza de las personas por las que recemos. Como somos hijos únicos, nuestra familia más cercana somos 3. Total, nos querían cobrar 3000r a cada uno, pero les hemos dicho que no hace falta que rezasen por nadie. Les damos 500r en total (un pastizal por lo que era) en vez de 6000r que era lo que nos pedían y ellos, enfadados, nos han dicho que tendríamos mal Karma a lo que Andoni les dice “Podremos superarlo”. [Acordaros de esta frase].

Cuando parece que esta situación surrealista no podía ser mayor, nos viene un indio con una carta de amor de una chica chilena, con perlas de “almas gemelas” tales como: “Nuestros caminos se separaron pero seguro que nos volveremos a ver, como muy tarde, en otra vida”; Pues no va el tío y nos pide que le mandemos un sms bonito a la chica… ¡a su nombre! Si fuesen ellos ya nos estarían pidiendo cientos de rupias. Yo estoy por mandar un sms un poco cabrón, con alguna perla porque me tienen un poco asqueado, pero Andoni me hace echarme atrás y le decimos que no. Que el “marrón” es suyo.

Vamos al parking de vacas donde estaba nuestro coche y vamos a Ajmer, a ver una de las Mezquitas más importantes de India. Aparcamos en los bajos de una casa y marchamos a la aventura sin nada, ya que, como no se puede entrar con nada a la Mezquita, hemos dejado todo en el coche. Ni cámara, ni móvil.. ¡Cómo para perdernos! Nos encontramos con una enorme calle peatonal y, muy al fondo y siguiendo a la gente, el Templo musulmán.

Para entrar nos tenemos que tapar la cabeza, pero cuando íbamos a comprar el gorrito, llaman a oración y cientos y cientos de musulmanes empiezan a entrar en masa, por lo que decidimos quedarnos fuera mirando y no entrar. Por si las moscas. Nos choca muchísimo la cantidad de fieles que van, algunos paralíticos y sin extremidades inferiores, sin recursos, que van rodando hasta el templo.

A mí esta India religiosa y tántrica me ha alterado y agobiado, así que nos volvemos camino Jaipur para comer por allí. Miramos en la guía y tratamos de llegar al centro del pastel: MI Road (Mirza Ismail Road). Tras una hora de caminata (y fotos) he podido convencer a Andoni que teníamos que coger un tuc-tuc. Y menos mal, porque hemos tardado unos 15 minutos en vehículo a motor. Aunque no lo reconozca, sé que estaba perdido…

Hemos comido en el Niro, el primer restaurante que vemos en MI Road, pero que está estupendo. Además, muy honrados ya que devuelven el iPhone a Andoni después de haberlo perdido.

Al terminar, damos una vuelta por las tiendas. El 50% de las tiendas que encontramos en Jaipur son joyerías y están todas llenas de gente. [Más tarde, le preguntamos a Gattu el porqué y nos explica que la región del Rajasthan es la principal exportadora de piedras preciosas de India y, además, empieza la temporada de bodas.]

Vamos al hotel que hemos quedado con Gattu para ir a ir a dar una vuelta por donde sale la gente joven. No sé muy bien por qué pero Andoni decide venir con nosotros… ;)-

Los centros comerciales son enormes, con muchas plantas muy diversas pero siempre, por lo menos en Jaipur, la planta -1 de todos ellos, está lleno de tiendas de imitaciones. A Gattu le apetece cenar occidental así que cenamos los tres en un Domino’s pizza mientras tiramos de la lengua a Gattu para que nos cuente detalles de su boda (7 de diciembre 2012).

Tendrá más 800 invitados, elefantes, dromedarios, caballos, yeguas, fuegos artificiales, 3 días de fiesta… Nos cuenta que solo conoce a su novia de un día para aclarar temas importantes previos a la boda. La cita fue con sus padres. Gattu le preguntó si era vegetariana y dijo que sí. A Gattu le parece bien que lo sea, pero ya le ha dejado claro que él no lo es y qué es lo que le gusta comer. Se puede casar con ella porque son de la misma casta pero no comparten apellidos. Es común que la novia vaya a vivir un tiempo con la madre, para que aprenda cómo le gustan las cosas a su hijo (comida, ropa, casa…).

Después de esta cena tan interesante, llegamos al hotel y tratamos de reservar un vuelo rumbo a Kolkata para el día siguiente, pero no tenemos, así que tratamos de coger para el domingo. No nos acepta ninguna de las tarjetas porque la única web que encontramos en ese momento con vuelos es goindigo (India), así que dejamos las gestiones para el día siguiente que son casi las 00.00h.

Además, hoy hay cambio horario en España, aunque en India no, por lo que la diferencia horaria entre países ahora es de 4h30m.

Finde furgonetero en Vidiago

Este fin de semana he tenido la oportunidad de participar en la 1ª KDD ASTURCAMPER en Llanes. He descubierto varias lugares que publicaré por aquí, con tiempo, pero os dejo estas fotos de Instragram para que veais cómo lo he vivido…

¡Gracias a todos por acogerme y a Aztiria2 por invitarme!

“¡Llanes! ¡Allá vamos! :)-”

“¡Habemus Llanes!”

“Ya es de noche en Llanes. Cenar y lightpainting!! :)-”

“Siempre he querido hacer estas fotos y nunca me había animado… :)-”

“¡Me he enamorado! Mientras, seguiremos haciendo fotos… Ahora, en la playa.”

“¡Qué chulada de paseo!”

“La barbacoa, la barbacoa, como me gusta, la barbaquiu. Ea!”

“Ruta de espeleología. ¡Qué cuevas!”

“¡Menuda ruta en MTB! Espero que no ataquen…”

“Apuntando sitios para volver en verano. ¡Cómo mola Llanes!”

“Para acabar la excursión, bañito en esta cala natural. ¡Sin salida directa al mar! :)-”

“Estas duchas son las más impresionantes en las que me he duchado nunca … ¡Al aire libre!”

“Última noche de Camping.”

“Recién llegados de “Casa Poli”. Solo diré que “han volado las botellas de sidrina”…”

“Así nos “amanece” Vidiago.”

“Para desayunar, Cola Cao con una palmerita. Prometo hablar de este sitio… :)-”

“¡Qué bien nos han tratado en Asturias! ¡Volveremos! :)-”

#Currytrip DÍA 7 – Subida en elefante al Fuerte de Amber y visita a Jaipur, la ciudad rosa

7/22 · (2012-10-25)

Después de la fiesta de ayer, hemos quedado a las 8,30h con Gattu, que ha quedado en enseñarnos la ciudad rosa: Jaipur. ¿Qué mejor guía que un indio, que trabaja de guía, que habla castellano y que vive en el mismo Jaipur? Tener un guía que hable inglés es un chollo, pero uno que hable español… ¡es un lujazo!

Nos levantamos pronto para poder desayunar sobre las 8.00h. A las 8.30 viene puntual Gattu y nosotros seguimos en el comedor, que aun no nos han servido las tostadas con tortilla que hemos pedido. Después de esperar casi una hora para desayunar, no me como la tortilla porque lleva tomate y cilantro. Este último no lo trago. Nunca mejor dicho.

Salimos rumbo al Fuerte de Amber, un pueblo a 11km de Jaipur, con Gattu como copiloto, preguntándonos qué queremos hacer. Nos dice que se puede subir al Fuerte en elefante y eso me cambia la cara. ¡Los elefantes solo los había visto en los zoos!

Aparcamos para ver el pueblo desde un mirador y nos encontramos con un encantador de serpientes y estamos apunto de ser arrollados por un elefante. This is India!

Después de una subida movida (menudos meneos que pega el elefante), y adelantando a todos los guiris (llevamos el elefante con una guindilla en el culo), llegamos a la cima donde nos está esperando Gattu (también se puede subir andando).



çNos muestra el Fuerte, vemos el Palacio de Cristal (edificio con miles de espejos -incluso diminutos-), un jacuzzi de hace cientos de años y, nos cuenta, infinidad de batallas que allí sucedieron. ¡Madre mía lo que no ha pasado allí!

¡Y las vistas son de las que quitan el hipo!

De vuelta rumbo a Jaipur, hacemos parada para ver el palacio Jal Mahal (Palacio del Agua), que está en mitad del lago Man Sagar. ¡Impresionate!
Ya en Jaipur, junto al Palacio Real (frente a la puerta de entrada), descubrimos que se está rodando una película de Bollywood (un accidente de tráfico entre un coche y un camión), así que nos quedamos por allí hasta que empiezan a rodar. Por ahí saldremos, de fondo en una película de Bollywood, como los únicos 2 blanquitos del lugar… (No sabemos título y tampoco creo que nadie nos diga que nos ha visto).

Una vez dentro, y por la posición de la bandera, descubrimos que hemos coincidido en Palacio con el Majarajá de Jaipur. A ver qué os pensáis, que el Majarajá de Jaipur es un niño de 14 años…

Conocemos al primo de Gattu, otro guía que habla castellano (pero con peor dominio de la lengua) que está de guía de un médico de Costa Rica. Terminamos de ver el palacio y vamos a comer todos juntos.

En mitad de la comida, me da la impresión de que los guías indios (Gattu y su primo) están hablando mucho de mí (y Andoni también lo piensa) y al final, viendo que me estaba mosqueando, me dicen que estaban tratando de emparejarme con una prima… ¡Si no es por media docena de elefantes nada!

Vamos a ver a un amigo de Gattu, que tiene un taller de pintura, hay cuadros preciosos y baratos, pero es demasiado pronto como para comprar nada. ¿Qué hacemos con todo el resto del viaje? Nos cuenta que es tal el nivel de precisión que hay que tener para pintar esos cuadros, que solo se dedican a esas pinturas cerca de 30 minutos al día porque sería malo para los ojos… Como recuerdo, nos escriben nuestro nombre en un grano de arroz.

De allí, vamos a ver la Hawa Mahal (fachada de la casa de los vientos), que es de lo más típico de Jaipur, que es lo que aparece en todas las postales.
Allí, y frente a ella, nos encontramos con más guías amigos de Gattu y, nos ponemos a charlar con ellos un rato. Algunos en castellano, otros en inglés. De repente, nos dicen:

  • ¿De donde sois?
  • España.
  • Ya pero, ¿qué zona?
  • País Vasco.
  • País Vasco no es España.

A lo que va otro y dice:

  • Ze moduz neska polita?

Ahí queda eso. La cara que se nos queda a Andoni y a mí debe de ser de las de órdago…

Seguimos de ruta por Jaipur, pero ahora vamos a ver la fachada del Museo Albert Hall. Este museo está plagado de palomas y es espectacular correr entre ellas… ¡Y mira que me caen mal dan asco!
Cuando íbamos camino del hotel, Gattu nos pregunta si queremos ver/comprar ropa, que esta zona es la mejor para comprar ropa/piedras preciosas de toda India, así que le decimos que sí, le dice al taxista que nos lleve a una tienda y él se baja en casa.

Una vez en la tienda, yo me compro una kurta; Andoni se hace a medida 2 kurtas, 1 camisa y 3 pantalones.

#Currytrip DÍA 6 – Llegada a Jaipur, Gattu y la quema de Ravana

6/22 · (2012-10-24)

Hemos decidido que hemos visto bastante de Delhi, nos encanta pero tenemos que dosificar los días. Nos vamos habiendo visto solo una ínfima parte de la capital de India, pero encantados. Nuestro próximo destino es Jaipur, donde tenemos a un amigo de unas compañeras de trabajo esperándonos. Nos va a hacer de guía (es su trabajo): GATTU.

Nos levantamos, recogemos todo, buscamos al chico que tenía nuestra ropa lavando y planchando por un precio irrisorio y hacemos el check-out del hotel.

Cogemos un tuc-tuc que nos lleva a Bikanner house, que es uno de los cientos de sitios de los que salen autobuses de Delhi (sería muy gratuito llamarlo estación de autobuses). Nuestro amigo indio, GATTU (habla perfectamente castellano), nos avisa que tenemos que pedir ir en autobús, cito textualmente, “de lujo VOVO”.

Después de hacernos entender con el vendedor local, cogemos las últimas dos plazas del bus de lujo VOLVO para Jaipur que sale en 5 minutos (cuesta 730r por cabeza). El siguiente no sale hasta la noche.

[Este bus, aunque estuviese vacío, saldría de Delhi porque los Volvo los gestiona el Gobierno. Puede ser que compres billete para otro y, por no salir rentable, no salga y te quedes con cara de tonto.]

Seamos claros, lujo como tal, poco, pero el aire acondicionado en un autobús lleno de indios bajo un sol de justicia es impagable. Y cuando digo lleno, es lleno. No hay ni un hueco libre y somos los únicos blancos de todo el autobús.

Andoni y yo vamos en la última fija del autobús (en los dos últimos huecos libres), botando en cada bache de la carretera. Incluso, mientras dormía, hay un bache que me hace tocar el techo con la cabeza. Y no exagero ni una pizca.

Durante el trayecto de unas 4 horas y 250km (haceros una idea del estado de las carreteras), ponen una película de Bollywood. El 90% de las pantallas del autobús no funcionan (están en los respaldo), así que la vemos en la del vecino de dos filas más adelante. Cuando está a punto de terminar, y de repente, paran en mitad de la nada para comer. Restaurante también regentado por el Gobierno.

Cuando retomamos el viaje, nos repiten unos 20 minutos de película hasta llegar al punto de corte (por si nos habíamos perdido algo del brillante guión) y, a los 5 minutos, se congela y se para. Pues nos quedamos con la duda de si se lleva a la chica o no…

[Pincelada del viaje: El indio que está en nuestra misma fila pero en la ventanilla contraria se mareó y empezó a vomitar. Parece que fue tan repentino que se echó la pota en el pantalón y se lo limpia con la cortina. ¿Y el siguiente viaje? ¡Mejor no saber!]

El autobús nos para en una parada que no es la nuestra porque hoy es el día grande Jaipur y está todo cortado (no teníamos ni idea hasta que hemos llegado). Gattu nos estaba esperando en la estación de autobuses para llevarnos al hotel, así que no sabemos dónde estamos ni sabemos a dónde vamos. Tras un intercambio de SMSs, nos manda: el nombre del hotel, la dirección y el precio. No nos deben de cobrar más de 200r.

Los chicos de los tuc-tuc se pelean (literalmente) por llevarnos pero siempre intentamos buscar a conductores con buena pinta. Los únicos que aceptan 200r son dos chicos jóvenes que, una vez montados, nos damos cuenta que no tienen ni idea de dónde está el hotel. Van parando a preguntar y nadie parece saber. Al final, y después de unos 30mins, nos llama Gattu preocupado, le paso el teléfono al conductor y después de unos segundos, cuelga. Damos media vuelta y tras 40 minutos, llegamos.

Allí está Gattu, esperándonos. Nos presentamos, le doy los regalos que me habían dado mis compis de curro por su boda en diciembre, y planificamos la estancia. Todo en unos 20 minutos porque, como es día de fiesta, nos ha preparado una excursión a su barrio (clase media-alta) a ver cómo lo celebran ellos.

Jugamos con niños, les ganamos el dinero a jóvenes (es tradición hacer como una feria con puestos en los que jugarse las rupias). Había varios puestos, pero donde sacamos “los cuartos” fue jugando al “Mayor o menor de 7”. El juego trataba de apostar si el valor total de la suma de dos dados iba a ser mayor o menor que 7. 7 ganaba siempre la banca. Les ventilamos la mitad del bote a los pobres… También había juegos de tirar latas con 3 pelotas, meter monedas en vasos, pistolas de balines, etc.

Tomamos un pequeño aperitivo en un puesto de la calle (un hojaldre relleno de algo con sabor a menta -recuerdo que también tenía limón- que no me gusta nada) y cenamos dentro, en un self-service familiar-callejero. ¡Im-pre-sio-nan-te!

Preguntamos por cómo hacen la comida y nos llevan a donde hacen roti (pan).

La festividad es porque van a quemar una representación de Ravana, el rey de los demonios. Toda la urbanización está allí.



Todos quien hablar con nosotros, tocarnos, saludarnos, saber más de nosotros, hacerse fotos con nosotros pero sin querernos vender nada, que es algo nuevo para nosotros. Tenemos el placer de conocer a la madre y padre de Gattu, su sobrina y cuñada y muchos amigos (exportador de piedras preciosas, guías, propietario de una tienda de telas…).



Nos vamos a dormir al hotel, tarde, pero con la sensación de haber vivido algo impresionante: Integrarnos en una festividad con gente local. Eso es algo que poca gente tiene la oportunidad de hacer…

Cada vez que entramos en el hotel, en la puerta principal, tenemos al “sargento bigotes” (un ex-militar) que se cuadra y saluda a lo militar cada vez que paso YO. Andoni está bastante mosqueado por que con él no lo hace. Vaya él primero o segundo… Solo a mí.

#Currytrip DÍA 5 – El Gurdwara Bangla Sahib, la Chicken Maharaja Mac y Delhi nocturno

5/22 · (2012-10-23)

Queríamos habernos levantado pronto, para aprovechar el día, pero hemos dormido hasta la1. El Jetlag y el palizón de ayer a Agra nos han pasado factura.

Una vez puestos en marcha, de repente, se ha oscurecido el cielo, ha empezado un fuerte viento que levantaba toda la mierda del suelo, y ha empezado el diluvio universal.

Seguro así será un buen día en época de monzones, pero… ¡La que ha caído!
¡Ha desaparecido todo el mundo!

Nosotros vamos con los ojos y las bocas llenas de arena y completamente calados, así que entramos en el primer comercio que nos encontramos… ¡un McDonald’s!

Cada vez voy menos a este tipo de restaurantes, pero siempre he sido y seré de Big Mac –sin pepinillo-. En India tenemos un problema: que la vaca es sagrada y los filetes de ternera como que no se llevan… Miro las fotos de los menús y veo una hamburguesa que estéticamente se parece a la Big Mac: la Chicken Maharaja Mac.

Abro la caja y el color/olor ya avisa de lo que va a picar… No falla. Pedimos Coca-Cola pero, después de bebernos más de la mitad, nos entra el susto. Viene con hielo y nos han dicho que tengamos mucho cuidado con él. Decidimos –por unanimidad- que un sitio como McDonald’s tendrá controladas ese tipo de cosas.

Queremos coger un tuc-tuc para ir a dar una vuelta, porque vamos tarde para ir a cualquier sitio ya, pero todo el mundo nos quiere cobrar doble de días anteriores. Debe de ser por el agua, la lluvia, los charcos, los neumáticos de lluvia o porque están probando hasta donde soltamos el dinero… ¡A saber!

Me toca regatear con los conductores de tuc-tucs. Un trayecto que hace dos días costó 200r hoy, nos quieren cobrar 400r. Estamos un poco hartos del tema ya y nos abordan una docenas de conductores… Esta fue mi conversación:

– To Connaught place? How much?
+ 400r.
– No. 150r!
+ 300r.
– No. 150r!
+ 250r.
–  No. 150r!
+ 200r. This is Indian price. (precio indio).
– No. 150r!
+ No.
– Ok. Let’s go! (y nos vamos.)
+ Ok, ok, ok. 150!
– No, now We don´t want. (Ahora no queremos).

Vamos tarde para llegar a los templos (casi todos cierran a las 17.00h y se va a hacer de noche en breve) y somos muy cabezones como para recular con los conductores de tuc-tuc,  así que empezamos a andar y encontramos, por casualidad, el Gurdwara Bangla Sahib (principal templo Sij de Delhi).

Cuentan que en el s.XVII residió allí el octavo gurú Sij, Gurú Har Krishan que, en plena epidemia de cólera, ofreció agua procedente del pozo. Hoy en día (y por aquella acción), este agua está considerada como curativa y cientos de Sijs de todo el mundo acuden a recoger el agua milagrosa para llevarla a sus hogares y aldeas.

Nosotros decidimos no entrar porque, después del chaparrón, el suelo está “chocolate” y hay que entrar descalzos. Nos quedamos un rato apartados en una esquina, sin molestar, a contemplar el tránsito. Nos damos cuenta que hay mucho mendigo y mucha gente dándoles comida (más tarde nos enteraríamos que es una festividad india). Gente que no tiene casi nada reparte comida a los que no tienen nada… ¡Cuánto tenemos que aprender de esta gente!

Seguimos andando y encontramos un mercado. Después de ser abordados para intentar vendernos infinidad de productos, uno en concreto hace despertar en Andoni una sonrisa maléfica: KURTA. Yo estoy apunto de comprarme unas gafas de sol Ray Ban Wayfarer, pero el precio me da mala espina: O son originales muy baratas o copias muy caras y da duda me corroe. Al final, no me las compro.

Andoni quiere hacer la parada técnica de todos los días en Wenger (aunque esta vez se ha llevado media tienda), así que cenamos en el mismo Connaught place y aprovechamos para dar un paseo nocturno por  Delhi.

De camino al hotel, nos impresiona la cantidad de gente que duerme en la calle, aún estando sin asfaltar y habiendo llovido. Se encoje el corazón…