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Volar desde el aeropuerto de Hondarribia

Stitched Panorama
HONDARRIBIA (GIPUZKOA)
Siempre había querido volar desde el aeropuerto de Hondarribia (conocido también como el “aeropuerto de San Sebastián” aunque se encuentre en el municipio de Hondarribia) y, gracias a Vueling, lo he podido realizar.

He oído hablar mucho de ese aeropuerto en los medios, sobre todo, por lo corto de la pista de aterrizaje y los problemas para alargarla (se encuentra rodeado de mar). No es un aeropuerto para cualquier avión…

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Hace relativamente poco tuve la oportunidad de dar un paseo en avioneta saliendo desde allí, pero no te haces una idea de lo pequeño que es hasta que no vuelas en un avión de verdad. Eso solo aumentó mi “gusanillo”…

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Gracias a Vueling, que me invitaron a pasar un fin de semana en Barcelona (lo llamamos #vuelingfinde en twitter, por si queréis fisgar), tuve la oportunidad de elegir aeropuerto de destino, así que aproveché a salir de Hondarribia y, tengo que reconocer que es impresionante: aparte de las vistas que tenemos, la localización de la pista impresiona. Mucho.

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El despegue no impresiona tanto, y te centras más en las vistas, pero… ¡el aterrizaje es alucinante! Parece que te vas a montar en los barcos… Si tenéis oportunidad, ¡volad desde allí!

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París y su torre Eiffel desde Montparnasse

PARÍS

Tenía pinta que la torre de Montparnasse tendría buenas vistas, pero no era, ni mucho menos, nuestra primera opción para ver atardecer en París. De hecho, fue la casualidad la que nos llevó hasta allí.

Nuestra intención era ver el atardecer en la terraza del Instituto del Mundo Árabe, que la entrada era gratis, tenía bar y, mientras yo estaba haciendo fotos, mis amigos se estarían bebiendo una cerveza. ¡Con este plan ganábamos todos!

Lo que no sabíamos es que la terraza cerraba a las 18.00h, así que mi cabreo fue monumental. No tanto mis amigos, que una cerveza no va a ningún lado, sino porque me había perdido las fotos del atardecer.

Tan mal me vieron que cogimos el metro para llegar justo antes del atardecer a la Torre de Montparnasse. Pagamos (con dolor) los 13€ que cuesta la entrada y subimos hasta la plante 56 en uno de los ascensores más rápidos del mundo. Ojo, que no lo digo yo, que está comprobado y documentado: ¡56 pisos en 38 segundos!

Una vez arriba, llegamos a una salita con vidrieras de las que no tengo fotos, porque estaba buscando mentalmente la Torre Eiffel para ponerme a hacer fotos. Pero aún quedaba lo mejor: ¡La terraza del piso 59!

¡¡Las vistas de la terraza son impresionantes!! Dicen que son las mejores vistas de París, por las vistas que tiene de la Torre Eiffel y porque desde la torre de Montparnasse no se ve la torre de Montparnasse… ;)-

Los fotógrafos lo tenemos mal porque está rodeada casi totalmente de cristalera (en algunas zonas hay unas pequeñas aberturas para poder meter el objetivo y evitar los reflejos). Más aún si vamos sin trípode…

Llegamos tarde, así que estaban casi todos los huecos ocupados. Aún así, me abrí hueco y me quedé haciendo cola a que anocheciese (aguantando hasta que se hizo de noche).

Las fotos van desde mi llegada, puesta de sol, encendido de la Torre Eiffel, París en la hora azul y París de noche (cada hora, la Torre Eiffel es iluminada con unas luces parpadeantes de color blanco. Merece la pena).

[Nótese que desde las 20.45h hasta las 21:57h casi no me moví del sitio.]

Una vez sacadas estas fotos (con las que quedé muy contento), decidí dar una vuelta por la torre a ver qué se veía. El quedarme estático mirando la Torre Eiffel fue un grave error, ya que hay vistas espectaculares mires en la dirección que mires. Al ser muy tarde, me quedé sin hacer foto a casi nada.

Era tarde, no habíamos cenado y hacía frío, pero la terraza de la Torre de Montparnasse seguía abierta (cierra a las 22:30h). Decidimos irnos, con la sensación, de haber invertido muy bien esos 13€. ¡Merece la pena!

Miramos atrás y vimos la Torre iluminada… ¡Cómo impone! No nos habíamos casi fijado de lo rápido que habíamos llegado, pero son 210 metros de altura

Nieve en Donostia

DONOSTIA – SAN SEBASTIÁN (GIPUZKOA)
Si Donostia es una ciudad preciosa, las pocas veces que la nieve la cubre de blanco, lo es más aún.

Este fin de semana habían previsto nieve a nivel de mar pero, aunque nevar sí que ha nevado, no ha llegado a cuajar. Yo, que tenía muchas ganas de ir a hacer fotos, me tendré que conformar con la nevada de enero del 2009.

Aquel año me encontraba en el centro de Donostia y, gracias a Dios, con el equipo fotográfico.

¡¡¡No me digáis que no es espectacular ver una playa nevada!!! ¿¿¿Y poder ver cómo disfrutan los surfistas???

Plaza de la Osa Mayor en Donostia

DONOSTIA – SAN SEBASTIÁN (GIPUZKOA)
Desde mis tiempo de la “Uni” (hace tiempo ya), me había parecido muy curioso encontrarme dos farolas muy próximas entre sí en la Plaza Julio Caro Baroja. No entendía el por qué, y solo le veía el inconveniente del despilfarro energético.

La semana pasada, había quedado con unos amigos en esa plaza, me dediqué a dar una vuelta a inspeccionar. Me extrañaron unas líneas de colores en el suelo y, además, que cada farola tenía una pequeña placa: Dubhe, Merak, Phecda, Megrez, Allioth, Mizar, Alcar y Alkaid.

Vi una placa en una esquina, se fue haciendo de noche y lo entendí todo:

¡Las farolas están en las posiciones de las principales estrellas que forman la Osa Mayor!

La noria London Eye, mirador de Londres


LONDRES (REINO UNIDO).
La noria London Eye, también llamada Millennium Wheel (Noria del Milenio) es uno de los iconos más famosos de Londres.

La London Eye fue inaugurada el 31 de diciembre de 1999 (de ahí lo del “milenio”), aunque fue abierta al público el 3 de marzo de 2000. Durante 6 años fue la mayor noria-mirador del mundo (hasta la inauguración de la noria de Nanchang en el 2006) ya que tiene una imponente altura de 135m.

Hay varias opciones para poder subir:

– Hacer cola para comprar la entrada y luego cola para entrar (llevar paciencia).
– Comprar la entrada por internet y esperar la cola para subir
– Comprar la entrada para subir con entrada preferente.

En la página oficial de la London Eye, puedes reservar & comprar entradas, y encima, ahorras un 10% cuando reservas online.

Yo solo he subido una vez y, como era un partillo, esperé todas las colas posibles (estuve en colas cerca de 2horas). No sé si es por las ganas que tenía de subir que acabé maravillado, porque amigos que han ido me han contado de todo… Yo tuve la suerte de tener un cielo londinense precioso para las fotografías.

La London Eye tiene en total 32 cúpulas acristaladas en las que entran, como máximo, 25 personas. Parece que no se mueve, pero el giro entero tarda unos 30 minutos.

Los alrededores de la noria también son impresionantes, sobre todo, al atardecer.
¡La noria va cambiado de color!

[Mirando mi archivo fotográfico, he encontrado que hay un punto en el que me encanta hacer fotografías. Tengo la misma de día, atardeciendo y de noche pero en 3 años diferentes…]

Y vosotros, ¿habéis subido?¿Lo recomendáis?

Bharma, un bar dedicado a Lost en Barcelona

BARCELONA
El bar Bharma está dedicado a la serie Lost (Perdidos), y decorado con multitud de fieles detalles.

Te puedes encontrar el avión de Oceanic (vuelo 815) incrustado en la montaña, la escotilla, la carta de Sawyer, las figuritas de la virgen con “premio” que me hicieron recordar a Sr. Eko, etc.

Cientos de cosas me dejaron impresionado, pero… ¿Sabíais que en los WC puedes escuchar el sonido del “humo negro”? ¡Qué miedo!

Tiene, además, muchos juegos de mesa para poder coger libremente y jugar.
Rafa, el dueño, es un experto de la serie.

Pedí una cerveza (fabricada en la Roca Negra) para probarla y hacerle una foto, pero hay diferentes para elegir (etiqueta negra y etiqueta blanca). Le pregunté por la diferencia y empezó: Una es la de Jacob, que representa el bien, la otra, de su hermano Jericho, que (…). Y yo que me refería al sabor… ¡Cómo se nota que le encanta!


Este bar es de visita obligada a todos los fans de la serie. La cerveza que elijáis, depende de vosotros…

Hamleys, la juguetería de Londres

LONDRES (REINO UNIDO)
Hamleys no es una juguetería cualquiera: ES LA JUGUETERÍA.

He ido unas cuantas veces a Londres y, desde que la primera vez me dijeron que no me podía volver sin entrar, he entrado cada vez que he podido. Y son unas cuantas…

Hamleys está en pleno centro de Londres,a escasos 5 minutos de Piccadilly.
La entrada es el primer “shock”: muchas luces, gente jugando (tanto niños como mayores), mucho niño, melodías infantiles… Después de dar un paseo por la planta, descubres que la juguetería tiene 6 plantas, así que te das una vuelta por todas.


Tienes a animadores jugando con helicópteros teledirigidos, magos, cuentacuentos, gente pintando la cara a l*s niñ*s… ¡Los trucos de magia son de los que dejan la boca abierta incluso a adultos!

Cada vez que he ido tenían montadas diferentes esculturas de personajes hechos con lego. Y no son a escala… ¡A tamaño real!
He tenido la “suerte” de ir una vez en periodo Navideño y no tiene ni punto de comparación con el resto del año. Todo está multiplicado por 2 o 3: gente, animadores, niños, juguetes,etc. Del precio ni idea, ya que nunca lo miro.
Estoy convencido que si lo que quieres encontrar es un juguete para regalar, tendrás cientos de sitios más baratos, pero para dar una vuelta y retroceder a la infancia, ¡no conozco sitio igual!

IM-PRES-CIN-DI-BLE.

#Currytrip DÍA 3 – Old Delhi, Fuerte Rojo, té en el Hotel Imperial y templo de flor de loto

3/22 · (2012-10-21)

Aún con jetlag, y con el cosquilleo del primer día en Delhi, nos levantamos y vamos rumbo a Connaught place, que Andoni ha descubierto ‘Wenger’ (una genial pastelería de la hablaré en breve), y hemos cogido un tuc-tuc que nos lleva hasta Fuerte rojo.

De camino, hemos pasado bordeando Old Delhi y es espectacular. ¡El viaje más alucinante que he hecho en mi vida! ¡Todo me sorprende!

(Os dejo un video y unas fotos. El video se ve raro por los acelerones y frenazos del tuc-tuc).

Al llegar al Fuerte Rojo, nos abordan cantidad de indios pero, a pesar de llevar solo un día, los tenemos calados, y no les hacemos mucho caso ya que siempre quieren vender algo. Aparte, tampoco entendíamos qué decían…  Esto hasta que viene la policía, porque lo que querían era avisarnos que había una cola para occidentales y a diferente precio. Los indios pagan 10r por entrar y los occidentales 400r. Nos saltamos la enorme cola de indios y vamos directamente al detector de metales.

El fuerte es espectacular, con muchas ardillas en sus jardines, pocas zonas de sombra y algunos museos con vitrinas pero con mucho mucho calor y, por consiguiente, olor.

Salimos de  allí y somos abordados por decenas de conductores de tuctuc, vendedores de comida, un vendedor de chupachups caseros, vendedores de cabras y demás gente nativa.

Como vemos que hay mucho atasco, decidimos andar un poco hasta pasarlo y coger más adelante el tuctuc, pero después de andar un rato no se acaba, así que cogemos un tuc-tuc que nos lleve hasta el Hotel Imperial a tomar el “high tea”, que es uno de los sueños de Andoni.

El té del Hotel Imperial de Delhi es el primer y único té de mi vida. No me hace mucho chiste pero, ¿qué mejor sitio para decir que tomé mi primer té que allí? En total pagamos 2467r por 2 high teas (y su ‘buffet’).

A mí me parece caro, pero Andoni dice que es el mejor té que ha probado en su vida y los scones, también. Y doy fé que ha tomado muchos, así que, parece que merece…

¡¿Véis qué cara de felicidad tiene?!
[Como curiosidad, se coló una mosca en la sala del café y llamaron a un chico con una raqueta para matarla. Había oído que hay te-boy para el té, pero esto es…]

Al salir, cogemos otro tuc-tuc para ir al templo de flor de loto. Le hemos preguntado si estaría abierto a estas horas (17:00h) y nos ha dicho que sí. Al llegar, ¡cerrado el paso!.

Se le veía enfadado y se ha metido por callejuelas, intentando llegar a la puerta de atrás pero nos paraban en todos los lados. Estuvo, muy cerca de llegar a las manos con la policía, pero al final, la foto desde la lejanía…


El conductor del tuc-tuc (Sunil) se ha ofrecido para hacernos de guía lo que quedaba de día (aunque fuese de noche), así que le hemos dicho que queríamos comprar comida (Andoni quería llevarse cientos de especias), pero no nos ha debido entender bien, ya que, después de 20 minutos zigzagueando entre coches, hemos llegado a una zona de restaurantes. Le hemos vuelto a explicar que queríamos comprar comida SIN HACER.

Esta vez nos lleva a un mercado de comida  y nos podemos a callejear. No tenemos ni idea del nombre, porque nos lo dijo como 12 veces, pero cada vez le entendíamos una cosa. Como todo el día, ningún occidental a la vista y tiene pinta de que han visto poco por allí. Eso es lo que queríamos.

En las largas travesías con el tuc-tuc hemos estado hablando con Sunil sobre la vida en India:

  • Paga al día 300r por el alquiler del tuc-tuc y suele ganar más o menos, otro tanto.
  • Llenar el depósito del tuc-tuc le puede costar unas 45r.
  • Está casado y tiene 2 hijos a pesar de tener 28 años.
  • La ocupación de su mujer: “ama de casa, por supuesto”.
  • No tiene horario claro de empiece de trabajo, pero no trabaja nunca hasta más de las 23.00h, “es peligroso”.
  • Vive en un barrio bueno, donde mataron a Ghandi.
  • Él es hindú y vegetariano a medias: “Yes. Well no. Well difty-fifty.”

 

Después de cruzarnos con un elefante que iba por mitad de la calle, nos lleva al hotel, le damos 1000 rupias, y cogemos su número de teléfono por si acaso lo necesitamos. Nunca se sabe.

Monasterio de Veruela

VERA DE MONCAYO (ZARAGOZA)
El Monasterio de Veruela (aunque su nombre oficial es el Real Monasterio de Santa María de Veruela) tiene una historia impresionante.

A pesar de que los primeros escritos sobre la zona datan de 1141, su fundación no fue hasta 1145. Veruela fue abandonada por los cistercienses en 1835 (desamortización de Mendizábal) y eso hizo que el recinto estuviese a punto desaparecer pero, una junta de conservación impidió la ruina y, gracias a la creación de una hospedería, lograron mantener el complejo.

Esta hospedería era para la clase alta de la zona, siendo sus clientes más famosos los hermanos Bécquer; Gustavo Adolfo Bécquer (escritor) y Valeriano Bécquer (pintor). Muchas de las obras de ambos se realizaron aquí.

El interior de la Iglesia del Monasterio es de las que dejan impresionado.

Salimos de allí con dolor de cuello de tanto mirar para arriba. Y dolor de boca. ¿Por qué cuando miramos para arriba, abrimos la boca? Bueno, esa es otra cuestión.

La Iglesia data del siglo XII, de portada románica y tres altas naves cubiertas con crucería gótica.

El claustro bajo (en torno al cual se situaban las principales dependencias) fue realizado en el siglo XIV, tiene forma cuadrada, en estilo gótico y se abre al interior del jardín mediante arcos apuntados geminados. El jardín tiene unas fotos increíbles… ¡Es de lo más impresionante que he visto en tiempo!
Hoy en día, existen salas en el Monasterio de Veruela en las que se aprovecha para hacer exposiciones y, según he leído por Internet, también se celebran cursos y conciertos allí. ¡Lo que daría por apuntarme!

El Monasterio de Veruela fue declarado Monumento Nacional en 1919 y en 1976 la Dirección General de Bellas Artes lo cedió en usufructo a la Diputación de Zaragoza para su rehabilitación y conservación.

Después de entrar, cambia hasta el tiempo… :)-

Oleaje y temporal en Donostia

DONOSTIA – SAN SEBASTIÁN (GIPUZKOA)
Todo el mundo que me conoce un poco sabe que estoy enamorado de Donostia.

Todos mis amigos acaban dando una vuelta por ella antes o después: playa (cuando se puede), paseo por la parte vieja y sus pintxos, subir a Igeldo

A pesar de esto, lo que más me gusta de Donostia ocurre media docena de veces al año (con suerte): el fuerte oleaje que suele azotar Donostia cuando se acerca el invierno (o con el invierno bien metido ya).

Y es que en días de temporal, lo “normal” son olas de entre 5m a 10m, pero hay veces incluso que se han fotografiado olas de cerca de 20m. Y si os ponéis a pensar, 20m son muchos metros… La pena de estas olas es que se suelen dar mar adentro y van perdiendo fuerza según van llegando a la costa.

Hay varios sitios para poder ver este oleaje pero yo destaco dos:

Hace unos años pasé por el Peine del Viento me dejó unas buenas sensaciones impresionantes. No tanto por lo impresionante de las olas, sino por el sonido. Las olas y el viento entran por los chorros crean una atmófera increíble.

Pero el SITIO para ver el fuerte oleaje donostiarra es el Paseo Nuevo. Sin duda.

Tanta suele ser la fuerza de las olas que no hay año en el que no pase algo en el paseo: se cae parte del paseo nuevo al mar, se abre un socavón de 20m, rompe la barandilla de la concha, cae una piedra de enormes dimensiones, inundaciones…

Para tener un poco controlada la hora de mayor altura de ola, me suelo guiar por Windguru, que es la página que utlizan los surfistas para las olas.

Dada la temporada en la que sucede, es mejor que haya menores olas y que sea más temprano, porque anochece enseguida y la luz es primordial (siempre puede llegar una olaza), aunque este factor cambia si vas a hacer fotos o solo a contemplar el espectáculo…

Se suele juntar mucho fotógrafo y curioso por allí, algunos de ellos, contando batallitas: que si cuando eran pequeños jugaban con las olas, que si se sentaban en los bancos a ver quien aguantaba más tiempo sentado…

Ahora, la policía local acordona toda la zona y hay pocos lugares para ver el temporal.

El mejor sitio, es el que os marco en el mapa. Para llegar, y como casi seguro que los municipales habrán cortado el paseo desde el puerto, tendréis subir las escaleras desde la Parte Vieja como si fuéseis a subir hacia Urgull y allí, seguid el paseo hacia los miradores.

Más fotos, más grandes y más info en este post de Se hace camino al andar.