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Hamburguesas gigantes del Deluxe Bilbao

BILBAO (BIZKAIA)

El Deluxe de Bilbao es el típico restaurante al que llevas a alguna visita para dejarla alucinada con el tamaño de la comida en Bilbao. ¡Aiba la ostia Patxi!

Parece un restaurante normal hasta que ves la carta, donde puedes leer, de menor a mayor tamaño: “Hamburguesa gigante, txapela de Bilbao y catedral de Bilbao.”

Yo siempre pido una hamburguesa (o la deluxe o la original -foto-), pero mis acompañantes suelen variar o hacemos mitad y mitad. ¿Habéis visto qué pinta (y tamaño) tiene la hamburguesa gigante original?

Y no solo tienen gigantes las hamburguesas, sino que sus sandwiches, pizzas, etc. también tienen un tamaño desproporcionado. Evidentemente, la hamburguesa gigante está pensada para compartir, pero hay veces que… ufff. ¡Ya me entendéis! :P

Lo cierto es que si queréis comer unas hamburguesas diferentes, este es vuestro sitio. Evidentemente, no están maravillosas como otras de mis recomendaciones, pero me gusta ir de vez en cuando. Un sitio diferente.

#Currytrip DIA 10 – Paseo por Victoria Memorial, Catedral de Saint Paul, los taxis Ambassador y vistas de Calcuta desde la terraza del Blue & Beyong

10/22 · (2012-10-28)

Nos llaman (despiertan) a las 8.30AM para saber si vamos a desayunar. Les decimos que no. A las 9,30AM nos llaman (despiertan) otra vez, a ver si vamos a desayunar. A las 10.00AM nos tocan el timbre a ver si queremos que nos hagan la habitación, así que decidimos levantarnos, que es lo que parece que quiere todo el mundo.

Salimos del hotel sin rumbo fijo, saliendo hacia “Victoria Memorial” (edificio construido cuando India era parte del Imperio Británico para  homenajear a la Reina Victoria tras su muerte en 1901) pero, para ello, cogemos el camino largo y queremos atravesar el parque que lo preside. Es impresionante cómo aprovechan todos sus espacios, desde las explanadas para jugar al cricket (varias partidas simultáneas) y volar las cometas (con cuerdas larguísimas que casi no dejan ver la cometa en el cielo), y sus sombras para descansar. ¡Un paseo espectacular!
Llegamos al Victoria Memorial con intención de entrar (actualmente es un museo) pero solo podemos acceder a los jardines por que está cerrado. Aun así es un paseo por sus zonas verdes es impresionante…

Rodeamos todo el edificio, paseando y mezclándonos entre las parejas jóvenes que aprovechan sus esquinas para juntarse. Le piden a Andoni que hagan una foto, y cuando va a coger la cámara, descubre que lo que querían era hacerse una foto con él.

De allí fuimos a la Catedral de Saint Paul. Su torre es muy parecida a la que preside la bahía de Westmister en Londres. Supongo que todo esto tiene “algo que ver” con que India fuese colonia inglesa…

Paseamos mucho, quizá demasiado. Nos dimos cuenta de la cantidad de taxis que hay en Calcuta, llegando a colorear de amarillo casi cualquier carretera. Y es que por ley, los taxis tienen que ser del modelo “Hindustan Ambassador Classic”.

Tarde, quizá demasiado también, decidimos comer en el mejor italiano de Calcuta “Fire & Ice”. Tenía ganas de comer algo de pasta, así que elegimos una pizza con pepperonis y pasta con espinacas. Ambas, muy ricas. Para beber, descubro la cerveza King Fisher (la más típica en India), que tiene la friolera de 650ml y vuelan como si nada…

Mientras estábamos comiendo/merendando, nos llama Iñaki, que estaba con otros  ex-pat  en la terraza (baja) del Hotel  Fair Lawn. En esa preciosa terracita, cayó otra King Fisher de 650ml. De camino, vamos encontrando una Calcuta un poco menos turística, con partes con mucho encanto y otras que no lo tienen tanto…

De ahí subimos a la terraza del Hotel/restaurante Blue & Beyong donde tenemos unas vistas espectaculares del skyline de Calcuta (y, de paso, otra king fisher). Las cervezas a las espaldas dan pie a conversaciones y debates geniales llegando, incluso, a discutir con el camarero para que nos sirviese unas “Standard chips”.

Vamos para el hotel sobre las 23.00h, y de camino, paramos a picar algo en un Mc Donald’s, que con 3 cervezas de 650ml a mis espaldas, necesito sustancia en el estómago antes de dormir. Llegamos al hotel y nos encontramos la habitación sin hacer. ¿No tenían tanta prisa?

Catedral de Santa María de la Huerta de Tarazona

TARAZONA (ZARAGOZA)
Dentro de nuestro fin de semana turístico en Tarazona, una de la excursiones estrella fue la visita guiada a la Catedral de Santa María de la Huerta de Tarazona. Y, efectivamente, no defraudó.

La Catedral de Tarazona tiene características que la hacen única:

Está emplazada fuera de los muros de la ciudad medieval, algo poco habitual. Varias son las teorías, pero puede ser porque aprovecharon para su construcción una iglesia mozárabe.

En el siglo XIV, la catedral de Tarazona fue casi completamente destruida a causa de la llamada Guerra de los dos Pedros (una serie de enfrentamientos que mantuvieron Pedro I de Castilla y Pedro IV de Aragón; 1356-1369).

El tramo central del crucero pertenece a la arquitectura renacentista, la planta (cabecera y naves) pertenece al gótico francés (estilo artístico siglos XII-XV), y el cimborrio y la torre-campanario son mudéjares. Por todo esto, la Catedral de Tarazona fue declarada Monumento Histórico Artístico en 1931.

Tras casi 30 años cerrada al público y desde 1984 en proceso de restauración, el 16 abril de 2011, la Catedral de Tarazona reabre sus puertas al público (mientras continúan los trabajos de restauración). Son numerosas las personas que hacen cola para ver cómo ha quedado ya que, casi todos los turiasonenses tienen algún tipo de vinculación directa con ella. Los, hoy en día, padres, en su día fueron monaguillos de la Catedral, muchos se casaron ahí, etc.

Durante su restauración se han encontrado importantes hallazgos arqueológicos y artísticos que nos ayudan a comprender un pedazo de historia. Estos trabajos siguen hoy en día llevándose gratas sorpresas, como el mosaico encontrado recientemente y que tiene una superficie aproximada de 100m². Por todo esto (y mucho más), la Catedral de Tarazona se ha ganado el sobrenombre de “Capilla Sixtina del Renacimiento español“.El 9 de Febrero 2012, sus Altezas Reales los Príncipes de Asturias inauguraron de forma oficial las obras de restauración de la Catedral de Santa María de la Huerta de Tarazona lo que ha dado, sin duda, un gran empujón al pueblo de Tarazona.

Nosotros acabamos la visita con un paseo precioso donde pudimos comprobar qué se había hecho, todo muy ilustrado con enormes paneles explicativos y cómo se encontraba la catedral cuando comenzaron los trabajos de rehabilitación.

La Fundación Tarazona Monumental lleva a la gestión turística de la Catedral de Sta. Mª de la Huerta. La recomendación para visitarla es obligada, pero para enteraros de los horarios, lo mejor que podéis hacer es pasar por su Web donde, además de horarios y precios, podréis encontrar mucha información útil (bastante más concreta que la que encontraréis en este blog). Hay que decir también que el precio de entrada está destinado al mantenimiento y restauración del edificio. Me parece curioso e interesantes los cursos a escolares.

Webs | Tarazona Monumental | Catedral de Tarazona

Fin de semana en Tarazona

TARAZONA (ZARAGOZA)

Un mail de última hora fue el detonante de uno de los mejores fin de semanas que recuerdo. La logística también fue a contrarreloj ya que el resto de los integrantes del Tarazonatrip se desplazaba desde Madrid, por lo que tenía que conseguir llegar solo a Tarazona desde Zumarraga.

La mejor forma que encontramos (Pilar y servidor) fue cogiendo un tren hasta Tudela. Creía que todos los trenes que pasaban por Zumarraga paraban aquí, pero he descubierto que no, así que tuve que ir rumbo a Donosti para luego volver. En resumen, ir una hora en dirección contraria a Tarazona para luego volver. En teoría, y buscando con tiempo, se puede coger alguno de esos que hace parada en Zumarraga o pueblos cercanos.

Al llegar a Tudela, después de un viaje muy peculiar (me tocaron justo al lado los únicos niños de todo el vagón con una madre un poco liberal y, además, tuve varias paradas por averías técnicas del tren que iba delante), llegué a la estación de Tudela donde me estaba esperando Juan José con su taxi. Esos 15 minutos que hay desde Tudela hasta Tarazona dieron para mucho. Me enseñó cosas que no aparecen habitualmente en las guías: cuando el Moncayo tiene una txapela, hay que abrigarse porque es día de cierzo, cuales son los motes que se dicen entre provincias, cómo la re-inauguración de la catedral y, sobre todo, el paso por Tarazona de los príncipes de Asturias le ha dado un gran empujón al pueblo y es la excusa perfecta para ir, etc.

Juan José me deja en la entrada de mi hotel donde me encuentro, justo entrando, con el resto de integrantes de este blogtrip (#tarazonatrip): Jesus de Fotonazos, Miguel de Kebrantin, José Luis de guias-viajar, y Pilar. Nuestro hotel se trataba de La Merced de la Concordia, que está en pleno centro de Tarazona. Consta solo de 7 habitaciones, pero qué habitaciones…

Como teníamos algo de tiempo hasta la primera actividad (la cena), nos lavamos la cara, cambiamos de camiseta y Jesús, Miguel y yo decidimos dar una primera vuelta de reconocimiento por Tarazona (cámara en mano, por supuesto).

El ayuntamiento, junto con el monumento al cipotegato, nos reciben en primer lugar. Nosotros estamos aún sin una idea clara de qué se trata eso del cipotegato a pesar de tener un nombre tan peculiar.

Seguimos andando y llegamos a los puentes que cruzan el río Queiles, que nos ofrecen unas vistas de postal. La primera impresión de Tarazona en la hora azul es espectacular: MUY digna de ver.

Nos juntamos con Lola, de Tarazona monumental, y con Helga, RRPP de Tarazona y fuimos a tomar un pincho al único bar con temática de fútbol. Casualmente del Athletic de Bilbao… ¡Cómo se rieron de mí!

Cenamos junto al río Queiles, en el restaurante Saboya 21 donde Manolo nos iba explicando de qué se trata cada plato. Aunque la comida sea igual, cómo mejora con buena compañía y con un chef al que ves que disfruta con su oficio. Le hacemos innumerables preguntas y nos saca de todas las dudas que tenemos. Incluso algunas que vienen de lejos (anchoa-boquerón). Al final, acabamos llorando de risa (puede que el vino blanco ayudase).

Al salir con la tripa repleta, decidimos dar una vuelta para bajar la cena ya que Tarazona se encontraba el 5, 6 y 7 de Octubre en plenas fiestas en honor a San Atilano, patrón de Tarazona. Vamos tarde para el concierto de la plaza de toros vieja (Despistados) pero acudimos a tomar un refrigerio al bar Goya. Allí, Jesús, nos deleita con una de las mejores frases del viaje (lo mejor fue cómo lo dijo): “De joven pensaba que los que iban al bar con mochila eran unos frikis”. Allí estábamos Jesús, Miguel y yo con la mochila de la cámara.

Nos fuimos a dormir pronto, que el sábado prometía.

Nos levantamos y desayunamos en el hotel y comenzamos con la visita guiada a Tarrazona junto con Noelia, nuestra guía: Plaza de España, ayuntamiento y monumento al Cipotegato, barrio de la Judería y casas colgadas, Palacio Episcopal, iglesia y torre de la Magdalena, barrio del cinto y murallas, Plaza de toros vieja, Palacio de Eguarás, iglesia y claustro de San Francisco. Todo esto antes de parar a comer, sin agobios ni prisas. Ligeritos.

Además, como foteros que somos, íbamos parándonos en todos los sitios sin llegar a perdernos pero separándonos… Innumerables historias que vendrán en siguientes posts, pero solo adelanto que tuvimos varios incidentes con las palomas de la torre de la Magdalena.

Después de tomar un refrigerio en la plaza vieja de toros, nos dirigimos al centro, ya que la radio de Tarazona nos iba a hacer una entrevista. Los entrevistados fueron Miguel y Jose Luis por ser los que más tablas tenían. La expresión “hacerse el bicho bola” que me recrimina Pilar viene de aquí, puesto que cuando dijo a ver quién quería hablar en la radio, me acurruqué y no levanté la vista por si había contacto visual… :)-

De ahí nos fuimos a comer al restaurante (y también hotel) Brujas de Bécquer junto con Waldesca Navarro, Concejala de Turismo de Tarazona y Julio Zaldívar, gerente de la Fundación Tarazona monumental. El menú: comida sefardí.

Después de comer, y a la hora del café, nos dieron una pequeña charla sobre la actividad turística y cultural de Tarazona para que nos quedase claro qué hacía cada uno, cómo iba todo y los planes de futuro.

Por la tarde, pudimos comprobar de primera mano el trabajo de restauración de la Catedral de Nuestra Señora de la Huerta de Tarazona, que está de nuevo abierta después de 30 años cerrada al público. Allí entendimos el por qué de la expresión “quedarse con la boca abierta”. Gran parte porque estuvimos mirando hacia arriba pero también por lo impresionante del habitáculo. Después de unas 2 horas en la catedral (da para mucho), pudimos ver un audiovisual de 10 minutos mostrando el estado en el que se encontraba la Catedral cuando empezaron con los trabajos de restauración. Se contaba con tecnología punta ya hace 20 años y todos nos acordamos del programa “Megaconstrucciones”.

La cena la tuvimos en el restaurante de La Merced de la Concordia. Sí, nuestro hotel, del que pensábamos irnos a dormir para estar frescos al día siguiente, pero nos llamó Lola que había un sitio que hacía unos Gin&Tonics espectaculares y Jesús, Miguel y yo decidimos ir, casi obligados. ;)-

El bar era el Café teatro y los G&T eran tan espectaculares como nos avisó Lola. De ahí decidimos ir a tomar otro G&T e irnos a dormir, pero se nos fue bastante de las manos… ¡Tarazona también tiene mucha vida nocturna! De lo sucedido, que Orillena existe, conversaciones sobre el Ecce Homo en el WC de algún bar y poco más puedo revelar. Nada más…

Desayunamos a las 9:00h en el hotel Condes de Visconti y partimos rumbo al Parque Natural del Moncayo. Al llegar, previo paso por la cuesta mágica (#mistery), pasamos por el centro de interpretación donde nos explicaron un poco de lo que íbamos a ver. Cogimos itinerario botánico de Agramonte y dimos una vuelta genial por el Mocayo descubriendo cabras monquesas, hormigueros gigantescos (igual que las hormigas), los acebo machos y los acebo hembras, y unas vistas espectaculares con el otoño cogiendo fuerza en el parque.

Volvimos al punto de encuentro pasando por Agramonte, donde pudimos comer (repetimos) mermelada de boletus. ¡Cómo estaba!

El último destino turístico del viaje fue el Monasterio de Santa María de Veruela. Fue allí donde personalmente me quedé más alucinado porque no me esperaba un interior tan brutal.

Para la última comida fuimos, de nuevo, al restaurante Brujas de Bécquer donde el chef nos sorprendió totalmente(y nuevamente). Puede que algunos fuésemos pensando en pedir una ensaladita, pero tuvimos un menú de alta cocina…

Un poco antes de despedirnos, vino mi amiga Sarika, ya que desde las 16.00h hasta las 18,42h que salía mi tren pensábamos ir a tomar un café por Tudela peeeeeeeeeeeeero como es igual de friki que yo, acabamos yéndonos a Borja a ver el Ecce Homo. Esto dará para otro post porque tiene mucha-mucha historia, pero solo os digo que cuando llegué a la estación, la gente se había bajado del tren. Y eso que me dejé muchas cosas en el maletero del coche. Echando la vista atrás me río (y mucho), pero menudo apuro.

¿Qué os ha parecido mi fin de semana en Tarazona?
Ahora iré desgranando poco a poco los lugares que he mencionado aquí… :)-

¡Gracias a todos por hacerlo posible!

La Catedral de Salamanca y su astronauta


SALAMANCA
Quien diga que Salamanca solo tiene vida nocturna, miente. Buena prueba de ello es este fin de semana que pasé allí con unos amigos. Hay actividades, lugares de interés y fiesta por igual, aunque entre los jóvenes sabemos por qué es conocida.
Toda la ciudad vieja de Salamanca fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1988.

Nosotros, que no queremos quedarnos en la superficie, decidimos ver la Catedral de Salamanca ya que, al igual que la Universidad es famosa por la rana, la Catedral lo es por el astronauta.

Preguntamos cómo llegar a la Catedral y un lugareño nos contestó: “Supongo que os referís a la Catedral nueva, la del astronauta… ¿no?”. Investigando un poco descubro que Salamanca tiene dos Catedrales y, aunque la más visitada sea la nueva, la Catedral vieja de Salamanca (románica) merece una mención.

La Catedral Nueva de la Asunción de la Virgen es la sede de la Diócesis de Salamanca. Fue construida entre los siglos XVI y XVIII (se construyó entre 1513 y 1733 conservando la vieja) y básicamente está construida en dos estilos: gótico tardío y barroco.

Para ver el astronauta, tenemos que ir a la puerta de Ramos (norte), en el lado izquierdo. En 1993, Salamanca iba a celebrar la exposición Las Edades del Hombre y se decidió restaurar esta entrada a la Catedral. Durante esta restauración, en 1992, el cantero Miguel Romero labró el astronauta, siguiendo la tradición de incorporar un elemento contemporáneo en cada restauración. También podemos ver un dragón con un helado de tres bolas riéndose.

Una vez dentro, podemos ver un órgano precioso y un crucero impresionante (además de una decena de capillas de oración, altares y un coro). Para una mejor visualización del crucero, encontramos un espejo que nos ayuda a no perder detalle y no acabar con dolor de cuello.

La entrada a la Catedral es gratuita, así que os invito a que vayáis a buscar al astronauta y, una vez allí, aprovechéis a entrar. ¡Veréis que crucero!

Catedral de León

LEÓN
Este fin de semana largo he pasado unos días en León y he tenido la oportunidad de disfrutar de una de las Catedrales más bonitas de la península. Es, junto con la Catedral de Burgos, una de las mejores muestras del gótico español.

Tengo que reconocer que no tengo por costumbre entrar a Iglesias y Catedrales, porque tampoco entiendo mucho de arquitectura ni de historia, pero me habían hablado tan bien de ella, que tuve que entrar.

La primera pega, el pago de una entrada de 5€. Parece que esto no ha sido así siempre, sino que viene de unos meses atrás. Con la entrada viene incluida una visita al claustro y un zapatófono con 5 pistas de audio que explica brevemente la historia de la Catedral. Creo que la opción de pago y entrega de ayuda/guía está muy bien, pero para las personas que solo quieren ver las vidrieras y darse un paseo, debería ser entrada gratuita.

Una vez dentro, decidimos hacer la otra visita: quisimos ver las vidrieras de cerca, por lo que tuvimos que desembolsar otros 3€ por cabeza. Esta vez, la visita guiada al techo de la Catedral fue con una guía personal, a la que poder preguntarle nuestras dudas. Para hacer esta visita, tuvimos que subir por un andamiaje un poco enclenque (abstenerse personas con vértigo) pero para mí, mereció totalmente la pena.
El trabajo de restauración de la Catedral de León se ha visto mermado por la crisis (como casi todo) y, por eso, las visitas se han hecho de pago. De 10 personas que estaban en los andamiajes, ahora están 3 y de unas 20 personas que estaban en el laboratorio, ahora están 7. Los arquitectos podían garantizar un número concreto de m2 al año, pero ahora… Pero bueno, tal y como decía nuestra guía: “Por lo menos, algunos siguen…”.

Los trabajos de restauración son variados: la piedra se lija poco a poco, las vidrieras se quitan y se raspan con herramientas que van desde pinceles hasta bisturís ya que llevan años sujetas a las inclemencias metereológicas y cada pieza es un mundo. Antiguamente, los colorantes se echaban en la mezcla del vidrio y los ferrosos, se acaban oxidando y con el calor, el latón que une el vidrio se abomba.

Problemas importantes los que tuvieron con la piedra ya que, al ser caliza, por el día absorbe humedad y por la noche, con las temperaturas gélidas de León, se congela. “La opción de que la piedra reventase estaba a flor de piel”. Y claro, al escuchar estas sabias palabras de nuestra guía, todos nos quedamos mucho más tranquilos.

Para alargar la siguiente restauración, en vez de poner las vidrieras directamente en los huecos, están poniendo un cristal protector a unos 5cm de la vidriera restaurada a modo de filtro.

Una muestra de la restauración de las vidrieras es esta foto, en la que podemos ver cómo cambia la misma vidriera (unas azucenas), restaurada (der) y sin restaurar (izq):

Catedral que creo que es de visita obligada. Pagar o no pagar, depende de cada uno, pero yo visitaría (por lo menos) las vidrieras. ¡Recomendable!

[Si queréis más información, aquí tenéis su web: Catedral de León]