Archivo de la etiqueta: Munich

#Currytrip DÍA 1 – Llegar a Delhi vía Munich

1/22 · (2012-10-19)

Salimos a las 5:30AM de Zumarraga, destino el aeropuerto de Loiu. Andoni, como es habitual, llega tarde. Menos mal que vamos con tiempo…

Nuestro primer vuelo tiene como destino Munich. El segundo vuelo sale 10 horas después rumbo Delhi, así que aprovecharemos para dar una vuelta, conocer lo que podamos de Munich y comer y merendar allí.

En el viaje vamos paralelos a los Alpes y, casi al llegar, vemos Munich desde el cielo. Este es, sin duda, uno de los viajes más bonitos que he hecho en avión. ¡Qué importante es hacer planes para saber a qué lado del avión te tienes que poner!

Desde el mismo aeropuerto salen unos trenes que te llevan al centro (el S1 y S8) así que lo tenemos bien fácil. Cada viaje de ida y vuelta cuesta 10€ y tardan unos 40 minutos.

Llegamos al centro y nos bajamos en la parada Marienplatz. La plaza es espectacular, presidida por el actual ayuntamiento… Actualmente es el centro neurálgico de Munich, así que la elección no ha podido ser mejor.

Decidimos pasear pero, como andar nos abre el apetito, hacemos parada técnica para almorzar. Como hemos almorzado bastante en un puesto callejero (hemos arrasado), paseamos. Sin rumbo fijo, porque estamos sin plano.

Vamos de tiendas y, al final, de tanto andar, se nos vuelve a abrir el apetito así que comemos en un bonito mercado en el centro. No sabía yo esa tradición alemana de comer compartiendo mesa.

Yo decido pedir algo típico: salchichas y cerveza. El jarrón de cerveza me deja “chispa”.

Como estamos con la tripa llena, paseamos de nuevo para bajar la comida. Nos vamos a otra zona totalmente nueva, bastante interesante y nos acercamos a la ópera para coger unos panfletos informativos que Andoni no tirará hasta llegar a Calcuta.

Como viene siendo habitual, el andar nos abre el apetito, así que merendamos en una pastelería espectacular. Es bastante cara pero los pasteles están magníficos.

Se hace de noche y va llegando la hora de dirigirnos hacia el aeropuerto. Queremos andar con tiempo porque no tenemos claros los horarios del tren. La parada y dirección sí, pero no sabemos a qué horas pasan… ¡Menuda paliza de día!

Eso sí; decidimos que tenemos que volver a Munich con más tiempo, porque a pesar de ser carísimo, es precioso y en escasas 10 horas no hemos visto ni el 5% de la ciudad.

Volvemos con tiempo al aeropuerto porque aún tenemos que reservar el hotel de Delhi. El que queríamos está completo, así que nos la jugamos a un que es económico y céntrico; cogemos solo una noche por si nos sale rana y para poder decirle algún lugar de destino al taxista.

A la hora de pasar el control de seguridad del aeropuerto, el guarda me hace abrir la mochila de la cámara y se pone a mirar uno a uno los objetivos por dentro (quitar las tapas y mirar a través de ellos). Eso con cada uno de los 4 que llevo. Luego, con el que estaba montado, me pregunta si puede hacer una foto. ¡Cómo para decirle que no!

Pues bueno, la foto es esta. Os la dejo a tamaño grande, por si os la queréis descargar y ver todos los matices. Además, sin firma para que la podáis imprimir y poner en la pared de la sala… ;)-


Nos montamos en el avión y la primera impresión es impactante. Pasamos por delante de los que están en 1ª y en Business y, llegamos a clase turista. ¡El caos! ¡Cuánto indio! ¡Y todos descalzos!

Yo iba con miedo de que nos pusiesen una película en hindú y no me enterase de nada, pero cada asiento tenía una pantallita en la que podías elegir qué querías ver.

Por desgracia, las películas en Castellano, estaban en latino y la calidad era tipo screener, pero cuando no tienes más, contigo Tomás. ¡Cuántas películas he dejado de ver en casa por esta misma razón y ahora…!

Durante el viaje me veo Men in Black 3, Madagascar 3, Indomable y empiezo a ver una película de Bollywood. Ahí, caigo redondo hasta la hora de la comida.

Cuando traen la comida la azafata me comenta que “We run out of choice. We only have the Indian Vegetarian meal.” Por lo que, me quedo sin elección en la cena y toca vegetariano.


La primera impresión al ir descendiendo es la cantidad de polución que hay en Delhi. Y mira que íbamos avisados, pero…

Andoni iba con la convicción de poder decir: ¡Pues la India tampoco huele tanto! Pero no pudo decirlo. ¡Menuda impresión la de salida del aeropuerto! ¡Qué olor!¡Y qué polución!

Aterrizamos y nos ponemos a buscar dónde y cómo sacar dinero, ya que vamos con cero rupias. No tenemos muy claro cuánto dinero estábamos sacando, por que no sabemos cómo está el cambio y no lo hemos mirado antes de llegar, así que nos la jugamos por 10000 rupias (pensando que es un dineral). Nos abordan bastantes taxistas preguntando dónde vamos, si tenemos Hotel, etc. pero como tienen pinta de ser “ilegales”, decidimos pasar e ir a donde pone “prepaid taxi”, donde sabemos lo que nos van a cobrar antes de salir del aeropuerto.

Al final, dándole la dirección del Hotel, nos cobran 450 rupias. Nos parece un pastizal, pero accedemos ya que tenemos muchas ganas de llegar y tumbarnos. Posteriormente nos enteramos que son unos 6,50€ por ¡40 minutos de taxi!

El taxista nos pregunta a ver a qué hotel vamos, le decimos que al Ajanta y nos dice que es malo. Que no vayamos. Cuando le decimos que lo tenemos pagado y reservado, todo cambia. Lo que estaba intentando era llevarnos a otro hotel del que seguro se lleva comisión, así que mucho ojo…

La primera impresión de India es mortal: ¡Qué mal conducen! Usan los carriles como quieren, tocan la bocina todo el rato… Llegamos al hotel tras una discusión porque nos quería cobrar por cada mochila y, encima, quería propina. Nosotros, ni una rupia de más. Está todo pagado en el aeropuerto, que para algo es pre-paid.

Lo primero que vemos al bajar del taxi es esto. ¿Cómo se os queda el cuerpo?

Entramos al hotel, hacemos el check-in, nos ponemos el pijama y, a pesar de ser las 8:00 AM local, echamos una pequeña siesta (pero de pijama y orinal), que llevamos más de 24h de viaje y un desfase horario de 3h 30m.