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Sendaviva

ARGUEDAS (NAVARRA)
Hace algún tiempo, pasé un día espectacular en el parque de Senda Viva.

No es un parque de atracciones al uso, tampoco un zoo, es un poco de todo. Sobre todo su localización es espectacular, ya que se encuentra realmente cerca de las Bardenas Reales (declaradas por la UNESCO como Reserva de la Biosfera).

Según entramos, tenemos que tomar la decisión de qué ver lo primero, ya que el parque tiene atracciones, animales y shows. Decidimos ver a los animales lo primero para tratar de pillarlos despiertos, ya que el verano navarro azota con fuerza y después de la comida, suponíamos que tocaría la siesta.

Los animales se encuentran en diferentes recintos: algunos andan a su aire y libres, otros tienen un recinto cerrado y, los menos, tienen un trozo de bosque vallado para que anden con total libertad.

Sin ninguna duda, lo más impresionante es ver a tigres y leones. A nosotros nos tocó la hora de asentar el desayuno del león y la hora del baño de los tigres, por lo que las fotos, esquivando las vallas, quedaron espectaculares.

Dentro de la categoría de los animales exóticos tenemos también a cebras y avestruces. Vimos que había jaleo en el recinto de las avestruces y resulta que andaban peleándose por los huevos… ¡menudo tamaño de huevos!

Seguimos la ronda por los animales del parque, llegando hasta “el bosque”. Es allí, en el bosque, donde se encuentran los osos, linces y lobos. Es un paseo de vértigo (sobre todo porque es por las alturas), con bastantes miradores. Aquí todo depende de que estos animales quieran aparecer. Nosotros no pudimos ver a los lobos, el oso se acercó a darse un chapuzón y el lince estaba en la siesta. Impresiona verlos en lo más parecido a su habitat…

Tocaba comer, pero decidimos aprovechar este momento para montarnos en algunas atracciones. Yo soy un poco miedica, pero el resto del grupo se montaron en casi todo.

Cabe destacar la caida libre, a la que me subí; no por la atracción en sí, sino por las vistas que puedes contemplar los escasos segundos que te dejan arriba esperando. Existe también una gran tirolina que cruza todo el parque.

Con el calor azotando fuerte, nos encontramos con el laberinto de agua. Salir del laberinto casi era lo de menos, ya que los remojones venían estupendamente. Tanto es así que pasamos por allí varias veces al cabo del día…

Después de comer, fuimos al espectáculo de las rapaces, que nos habían dicho que era impresionante. Bajo un sol de justicia (había mangueras a para regar al que lo solicitase) pudimos observar un show espectacular.

Tengo que decir que no he visto muchos shows de cetrería en mi vida, pero que pasen las rapaces casi peinándote es alucinante. Es impresionante, además de poder ver de cerca a animales que ves siempre en el aire y no sabes muy bien cual es su tamaño…

Al terminar el espectáculo fuimos bajando poco a poco. El día se había terminando, pero no dudamos en hacer la vuelta de regreso lo más amena posible. Fuimos pasando por lo poco que nos habíamos dejado por ver.

Por cierto, ¿qué os parecen los pasos de cebra que había en el parque?

Ir a pasar un día a Senda Viva es una estupenda idea, sobre todo si se va con niños. Estarán todo el día con la boca abierta. Hay que tener cuidado con el sol y llevar agua y protección solar.

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Cuando salíamos del parque, ya al atardecer, pude realizar esta foto a un burro con la que conseguí un 2º premio en el concurso fotográfico que se realiza cada verano. ¿Qué os parece?


El gorrín de La Cepa de Estella

ESTELLA (NAVARRA)
Durante de un sábado turístico por tierras navarras, aterricé en Estella a la hora de comer. La excursión incluía a mi abuela que recordaba el gorrín de esas tierras.

Por recomendación de un amigo, me fui con la familia al restaurante La Cepa y no pudo ser una decisión más acertada.

La entrada está un poco escondida; situada en los soportales de la plaza de los fueros de Estella. Llegamos los primeros (aún siendo cerca de las 14.00h) y eso nos empezó a dar mala espina. Un restaurante que no tiene a nadie sentado a la hora de comer…

Como primero, yo me pedí una ensalada y el resto de comensales, menestra de verduras que dijeron que estaba rica, pero claro, llegamos al segundo y… ¡llegó la hora del gorrín! MAGNÍFICO.

Y eso que cuando nos lo plantaron en la mesa, lo vimos un poco clarito y pensamos que la corteza no estaría muy crujiente, pero nada más lejos de la realidad… ¡Qué sabor! ¡Qué textura!

Toda la excursión mereció la pena solo por ese gorrín, aunque me parece un poco injusto no decir qué más comí: Mezclum de ensalada con tres texturas de pato a la vinagreta, gorrín asado con ensalada de lechuga y, de postre, torrijas. Para beber un crianza, agua y pan-pan.

CALIDAD-PRECIO: 8/10