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La Catedral de Salamanca y su astronauta


SALAMANCA
Quien diga que Salamanca solo tiene vida nocturna, miente. Buena prueba de ello es este fin de semana que pasé allí con unos amigos. Hay actividades, lugares de interés y fiesta por igual, aunque entre los jóvenes sabemos por qué es conocida.
Toda la ciudad vieja de Salamanca fue declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en 1988.

Nosotros, que no queremos quedarnos en la superficie, decidimos ver la Catedral de Salamanca ya que, al igual que la Universidad es famosa por la rana, la Catedral lo es por el astronauta.

Preguntamos cómo llegar a la Catedral y un lugareño nos contestó: “Supongo que os referís a la Catedral nueva, la del astronauta… ¿no?”. Investigando un poco descubro que Salamanca tiene dos Catedrales y, aunque la más visitada sea la nueva, la Catedral vieja de Salamanca (románica) merece una mención.

La Catedral Nueva de la Asunción de la Virgen es la sede de la Diócesis de Salamanca. Fue construida entre los siglos XVI y XVIII (se construyó entre 1513 y 1733 conservando la vieja) y básicamente está construida en dos estilos: gótico tardío y barroco.

Para ver el astronauta, tenemos que ir a la puerta de Ramos (norte), en el lado izquierdo. En 1993, Salamanca iba a celebrar la exposición Las Edades del Hombre y se decidió restaurar esta entrada a la Catedral. Durante esta restauración, en 1992, el cantero Miguel Romero labró el astronauta, siguiendo la tradición de incorporar un elemento contemporáneo en cada restauración. También podemos ver un dragón con un helado de tres bolas riéndose.

Una vez dentro, podemos ver un órgano precioso y un crucero impresionante (además de una decena de capillas de oración, altares y un coro). Para una mejor visualización del crucero, encontramos un espejo que nos ayuda a no perder detalle y no acabar con dolor de cuello.

La entrada a la Catedral es gratuita, así que os invito a que vayáis a buscar al astronauta y, una vez allí, aprovechéis a entrar. ¡Veréis que crucero!

La fachada de la Univerisidad de Salamanca y su rana

SALAMANCA
A la hora de ir de turisteo por Salamanca, una de las obligaciones es la de ir a la fachada de la Universidad a encontrar la rana.

Cientos de turistas pasan por delante de esta fachada todos los días en la búsqueda tan peculiar rana y es porque, según cuenta la leyenda, si eres el primero del grupo en encontrarla, tendrás suerte en los exámenes.

De nuestro grupo pocos quedábamos estudiando algo, pero es fácil hacer modificaciones según convenga (salud, dinero & amor). De hecho, navegando por Internet, he encontrado bastantes teorías más, pero como la persona que me lo contó estudiaba allí, me quedo con esta leyenda.

Además, nos encontramos ante la universidad más antigua de España y una de las ciudades más famosa por su vida universitaria (tanto diurna como nocturna), así que cierto sentido podría tener, ¿no?…

Hoy en día, esta rana se ha convertido en icono de la ciudad de Salamanca y es fácil encontrarla en casi todos los souvernirs que podamos encontrar. Todo esto ya levantó las iras de Miguel de Unamuno: “No es lo malo que vean la rana, sino que no vean más que la rana.”.

Nosotros no lo hicimos.

Albergue juvenil Lazarillo de Tormes, Salamanca

SALAMANCA
Uno de los mayores problemas a la hora de irse de turisteo un grupo grande es el alojamiento. Las habitaciones grandes no abundan y si vas a habitaciones dobles/triples, el precio final sube mucho. Por eso, casi siempre que podemos, nos vamos a albergues/hostales. Para lo que lo usamos nosotros (dormir/duchar) es más que suficiente.En Salamanca encontramos el albergue juvenil Lazarillo de Tormes que se ajusta a la perfección a todo lo arriba indicado. El sábado dormimos 20 personas, pero el jueves solo fuimos 10 valientes, por lo que nos metieron en una maxi-habitación de 10 personas.

Evidentemente hay algunos inconvenientes, como por ejemplo, el uso del baño/duchas. Dado que eramos 10 personas que salían juntas, comían juntas, los horarios de las duchas y pasos por baño eran similares y una única ducha era insuficiente. Por suerte, en la planta baja había baños/duchas compartidos para este tipo de casos. [Tuvimos una única norma: no usar el wc de la habitación y usar los comunales. Una vez aplicada la norma, la estancia fue perfecta.]

El día que llegamos nos juntamos con 160 escolares (viajes de fin de curso) y con unas monitoras con miedo de que no nos dejasen dormir, pero creo que cuando montaron el número, no estabamos allí y ellos seguro que si nos escucharon llegar. La única desventaja de compartir el albergue con escolares fue que, al llegar a la “sala de juego”, faltaban bolas en el billar, el scalextric no funcionaba y los dados no iban bien pero, por suerte, el albergue se encuentra a 15 segundos de un campo de futbol. Había que sudar todo lo ingerido la noche anterior.

Lazarillo de Tormes se trata de un albergue juvenil (los menores de 26 años pagan menos), ideal para viajes de fin de curso y mochileros ya que es MUY ECONOMICO. Nosotros dormimos y desayunamos por 15,44€ el día (13,58€ cuesta solo alojamiento, así que por ese poco más, tienes el cola-cao incluido). Tiene una sala enorme con 3 televisiones e, incluso, canal+, ordenadores con internet, lavadoras, etc.

No está cerca del centro (calle Lagar) por lo menos para nosotros, que solíamos quedar en la Plaza Mayor de Salamanca, pero el viaje en taxi cuesta 5€ y a los 2 minutos de llamar tienes el taxi en la puerta (verídico). No es complicado llegar dando un paseo, pero somos un poco vagos.

El Lidl se encuentrá a 2 minutos en coche y el telepizza lleva las pizzas hasta el albergue.

Albergue Municipal Lazarillo de Tormes | web

Plaza Mayor de Salamanca

SALAMANCA
La Plaza Mayor de Salamanca fue el lugar de quedada de todos los integrantes de la expedición gastro-juerga-lúdico-festiva de Gaintxu. ¿Qué mejor lugar para quedar? Estamos en plena zona de tapeo (el viernes incluso comimos allí), en una de las zonas de marcha… Centro neurálgico de Salamanca.

La Plaza Mayor está presidida por el ayuntamiento y, como curiosidad y aunque no lo parezca, no se trata de una plaza cuadrada perfecta. Las cuatro fachadas son de un tamaño diferente cada una… Eso sí, no os pongáis a medirlo ya que, según nos dijeron, las diferencias son menores de 1metro.

El primer día pecamos un poco de “pardillos”, ya que nos fuimos de tapeo por la Plaza Mayor. De hecho, creo que dimos la vuelta entera… Nos parecía todo baratísimo (y riquísimo), pero todo cambió cuando conocimos las calles colindantes. ¡Eso sí que es barato!De todas formas sacamos unas cuantas cosas en claro: En la Plaza Mayor, el Cervantes (patatas meneas); en la calle Prior, Caña y Segundo (patatas mixtas & litro). Íbamos 20 y ningún problema para entrar en ninguno.

La plaza fue destruida por dos bombas en el 2008, aunque por suerte, solo para Hollywood. Fue el escenario principal de la película: “En el punto de mira“, con Mathex Fox y Dennis Quaid como actores (entre otros).

F430 Karting Salamanca

SALAMANCA
Dentro de las actividades del fin de semana en Salamanca, participamos en una carrera de Kars. Después de bastante búsqueda por Internet, lo que mejor encontramos (no había mucho más) fue el F430 Karting Salamanca.

Un Karting indoor situado en el Polígono Industrial Montalvo I (C/ Wesley Nº 16) nada fácil de encontrar para los extranjeros, debido a que parece que la mayor parte de los Polígonos Industriales de por aquella zona se llaman Montalvo y se diferencian por Montalvo I, Montalvo II y sucesivos. El lío fue para recordar.

La entrada es espectacular, con una zona de mesas a la sombra para tomar algo mientras esperas o mientras tus amigos andan corriendo. Importante: No se puede beber cerveza antes de pilotar.

Dentro nos encontramos con una gran vidriera en la que podemos ver lo que pasa en la zona de la pista más cercana a nosotros, pero al ser indoor y tener 2 alturas, una televisión nos ayuda con las zonas muertas. Además, las zonas más peligrosas (curvas cerradas y apuradas de frenada) se encuentran subiendo y bajando (y están al fondo), por lo que hay que mirar a la tele sí o sí.

Después de una charla de seguridad de 2 minutos (consistente en: bandera azul te dejas pasar. Si el coche petardea, frenas) salimos a pista. Como no teníamos monos para todos, algunos tuvimos que coger lo que dejaba el otro grupo que, después de cerca de 30minutos pilotando, olía a txoto (frase que se creó allí mismo y perduró todo el viaje).

Como PUNTOS A FAVOR encontramos un trazado atractivo, con curvas ciegas y rápidas; cinturones de seguridad (realmente necesarios) y la ayuda de las cámaras cuando estás fuera para poder seguir la carrera.

Como PUNTOS EN CONTRA pudimos observar un pabellón con poca ventilación (el humo concentrado allí iba “in crescendo”); unos kars poco rápidos (se notaban que tenía el limitador bajo); poca seguridad (yo tuve accidente 2 veces: una por un coche con un compañero y otra porque me encontré un engranaje en pista, lo pasé por encima, perdí tracción y salté contra la “protección” (tubos duros); cualquier accidente ocasionaba una parada de motores desde el ordenador y perdías el ritmo y concentración; cualquier choque acarreaba bronca del vigilante (no te jode, ni que me gustase chocarme).

Nosotros contratamos el pack de 8 minutos de reconocimiento, 8 minutos de lucha por la pole y 10 minutos de carrera. Todo esto, por el precio de 30€ por cabeza.

Paintball de Martinamor

MARTINAMOR (SALAMANCA)

Tengo la suerte de tener un grupo de amigos con los que, por lo menos una vez al año, hago una excursión para hacer turismo, fiesta y actividades deportivas.

Debido a esto, hemos pasado por muchos Paintballs (guerras de bolas de pintura) y, sin duda, el Paintball de Martinamor (Salamanca) ha sido uno de los peores:

1. MUY GRAVES problemas de seguridad.
2. Muy pobre en cuanto a juegos.
3. Un terreno muy poco cuidado.
4. Atuendos no muy adecuados.

(1) Las redes de seguridad son muy bajas y tienen agujeros bastante importantes. Prueba de ello son los bolazos de pintura que se llevaron nuestros coches y, sobre todo, el bolazo que se llevo en el pecho un compañero. Todo esto fuera del recinto de seguridad y sin máscara ya. Si el bolazo hubiese sido 10cm más arriba, estaríamos hablando de una desgracia casi seguro.

(2) Como estábamos 20, nos metieron en el “campo grande”, donde solo jugamos a capturar la bandera hasta que se nos gastaron las bolas. Los otros 2 campos, eran más pequeños y nos los podíamos usar. A la segunda partida, ya estábamos buscando alternativas porque nos aburríamos.

(3) El lugar donde se sitúan los paintball (en general) es algo que no se cuida lo suficiente: No todo es plantar unos obstáculos en el monte y a disparar. Bollos y socavones pueden hacer mucho daño: puedes pisar mal y te haces una torcedura por menos de nada. Además, estamos todo el rato a gatas/agachados y la abundancia de cardos no ayudan nada.

(4) Los atuendos suelen fallar a menudo. Desde los que pasan de una persona a otra en cuestión de 1 minuto (y su correspondiente sudada) hasta los que casi no se diferencian los colores. Hay que tener en cuenta que se ve moverse a “bultos” y sin asomar mucho la cabeza por miedo a recibir un pelotazo. El pelotazo se lo puede llevar un compañero y recibir fuego amigo.

Digo lo malo, pero también digo lo bueno: el Paintball de Martinamor tiene una cosa que hasta ahora no había visto: la opción de comer todos de barbacoa y barra libre. Buen detalle para justo después del palizón a correr. Bastante económico el plan y la comida/bebida en abundancia.

La tarifa base para jugar al Paintball es de 15€/persona, e incluye 100 bolas y luego puedes elegir entre ir recargando por cabeza (4€ cada recarga) o comprar un caja de 2000 bolas (75€) e ir repartiéndolas entre el grupo.

Nosotros, como elegimos paitball, comida y barra libre, nos salió por  34 € por cabeza.